La convocatoria a un posible paro general por parte de la Confederación General del Trabajo encendió las alarmas en el fútbol argentino. Los clubes ya analizan el impacto que podría generar en la organización de partidos oficiales si la Unión de Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles (UTEDYC) decide adherirse a la medida.
La eventual participación del gremio complicaría áreas clave para el desarrollo de los espectáculos con público, como el control de accesos, la validación y venta de entradas, la seguridad interna y las tareas operativas dentro de los estadios.
Dos fechas posibles y un calendario sensible
Por el momento, se manejan dos escenarios: el paro podría realizarse el jueves 19 de febrero si la sesión legislativa se concreta esta semana, o el miércoles 25, en caso de que el debate se postergue.
En ese contexto, uno de los compromisos más sensibles es la final de ida de la Recopa Sudamericana que Lanús debe disputar frente a Flamengo. El encuentro está programado para el próximo jueves y cualquier alteración logística podría afectar la organización del evento internacional.
No obstante, al tratarse de una competencia bajo normas de CONMEBOL, todo indica que el partido se jugaría de todas maneras. En escenarios similares, la entidad sudamericana prioriza la realización de sus torneos y evalúa alternativas operativas antes de suspender un encuentro, aunque la ausencia de transporte público podría generar complicaciones para los hinchas.
Los partidos en riesgo
Además del cruce entre Lanús y Flamengo, la jornada contempla otros compromisos importantes:
- Defensa y Justicia vs. Belgrano
- San Lorenzo vs. Estudiantes de Río Cuarto
- Independiente Rivadavia vs. Independiente
- Instituto vs. Atlético Tucumán
En Mendoza, desde Independiente pusieron en duda la realización del partido en Cuyo y se espera una reunión en las próximas horas para definir si se juega o no. Una de las principales dificultades sería la apertura del estadio sin el personal correspondiente.
En el caso de Atlético Tucumán, el plantel viajará a Córdoba y aguardará una resolución, aunque permanecerá concentrado ya que luego deberá enfrentar a Belgrano el martes siguiente.
El rol clave de UTEDYC
La mayor preocupación en las instituciones pasa por una eventual adhesión de UTEDYC, sindicato que nuclea a empleados de clubes y entidades civiles. Sin ese personal, montar un partido en condiciones normales resulta extremadamente complejo.
Incluso la alternativa de disputar encuentros a puertas cerradas o con aforo reducido requiere una estructura mínima de trabajadores que también depende del gremio.
¿Qué pasaría si se suspenden?
En caso de que finalmente se posterguen los partidos del fútbol local, la reprogramación podría trasladarse a la próxima fecha FIFA de marzo. La alternativa no es sencilla: la siguiente jornada del torneo está pautada entre semana, lo que complica el armado del calendario.
Mientras el debate político avanza y la central obrera ratifica su advertencia, el fútbol argentino sigue de cerca una situación que podría cruzar la agenda sindical con uno de los momentos más sensibles de su calendario competitivo.


