La pérdida del poder de compra del salario mínimo, vital y móvil (SMVM) volvió a profundizarse en septiembre de 2025, con una caída del 2% en términos reales, según el último relevamiento del Centro de Estudios Económicos de la UBA. Con este nuevo descenso, el ingreso básico se ubica por debajo de los niveles registrados en 2001 y acumula una baja del 34% desde la asunción de Javier Milei.
El informe indica que el retroceso de septiembre se suma a las bajas de julio y agosto (-0,5% en cada mes), luego de un leve repunte en junio (0,1%). En los primeros meses del gobierno actual, el impacto inflacionario fue aún más pronunciado: en diciembre de 2023 el poder adquisitivo del salario se redujo un 15%, y en enero de 2024, otro 17%.
Aunque algunos aumentos nominales lograron empatar temporalmente la inflación, el balance general se mantiene negativo. Desde noviembre de 2023, el salario mínimo real perdió más de un tercio de su valor, consolidando una tendencia descendente que erosiona los ingresos más bajos del mercado laboral.
Con el deterioro acumulado, el salario mínimo actual equivale a $322.000 mensuales para trabajadores registrados y $1.610 por hora para jornalizados. Al tipo de cambio oficial, ese monto representa unos US$214,66.
Según el estudio, el valor real del salario se ubica por debajo del nivel de 2001 y es 63% inferior al máximo histórico alcanzado en septiembre de 2011. Además, este ingreso funciona como referencia para los trabajadores informales, por lo que su caída repercute también en los sectores más vulnerables de la economía.
El Gobierno nacional convocó al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil para el 26 de noviembre a las 12:30, en la Secretaría de Trabajo. Durante el encuentro se debatirán los montos vigentes y la posibilidad de nuevos incrementos.
Previo a la reunión, se realizará una audiencia para definir los valores mínimos y máximos de la prestación por desempleo, que equivale al 75% del promedio de las últimas seis remuneraciones del trabajador.
Las dos CTA reiteraron su reclamo al Ejecutivo para que el salario mínimo “cubra las necesidades reales de las familias trabajadoras”. En ese sentido, exigieron la creación de una canasta básica objetiva que sirva como parámetro para la fijación del SMVM.
El haber básico no se actualiza desde mayo, cuando el Poder Ejecutivo dispuso un aumento escalonado en cinco tramos. Desde entonces, los gremios insisten en la necesidad de una revisión urgente para compensar la pérdida frente a la inflación.


