Brasil atraviesa este domingo una jornada electoral decisiva para definir a su próximo presidente, en una elección marcada por la fuerte polarización entre Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro.
Con casi el 90% de las urnas escrutadas, el candidato del Partido Liberal se mantiene al frente con el 47.91% de los votos válidos, mientras que el actual mandatario alcanza el 44,12%. Flávio Bolsonaro suma hasta el momento 52.241.033 votos, frente a 48.141.857 de Lula.
La diferencia todavía no alcanza para definir la elección en primera vuelta. Para evitar el balotaje, un candidato debe obtener más del 50% de los votos válidos. Si ninguno alcanza ese porcentaje, los dos más votados volverán a enfrentarse el 25 de octubre.
Casi 159 millones de brasileños habilitados para votar
Un total de 158.745.502 electores están habilitados para participar de las elecciones generales de este domingo. Además de presidente, los brasileños votan por gobernadores, senadores, diputados federales y diputados estaduales o distritales.
En el caso de la elección presidencial, el TSE habilitó 13 candidaturas. Entre ellas se encuentran las de Lula y Flávio Bolsonaro, cuyos registros fueron aprobados por la Justicia Electoral junto con otras cuatro fórmulas.
La jornada se desarrolla mediante el sistema de urnas electrónicas y la Justicia Electoral comenzó a divulgar los resultados a partir de las 17 de Brasil. El escrutinio se actualiza a medida que se incorporan los resultados de las distintas secciones electorales.
Una elección que puede definirse en segunda vuelta
Con los números actuales, Flávio Bolsonaro y Lula serían los dos candidatos que disputarían el balotaje. La ventaja del postulante del PL, sin embargo, todavía puede modificarse a medida que avance el escrutinio.
La elección enfrenta al actual presidente, que busca un nuevo mandato, con el hijo del expresidente Jair Bolsonaro, en una disputa que concentra buena parte de la polarización política brasileña.
Además de la Presidencia, los resultados de este domingo definirán la composición del Congreso y los gobiernos de los estados, por lo que la votación tendrá impacto sobre el escenario político brasileño de los próximos años.


