La provincia de Chubut atraviesa una situación crítica por la reactivación de incendios forestales, impulsada por altas temperaturas y fuertes ráfagas de viento. El avance del fuego obligó a reforzar los operativos en zonas rurales y boscosas, mientras rigen alertas meteorológicas en distintos puntos del territorio.
Condiciones climáticas adversas
El aumento sostenido del calor y la intensidad del viento generaron un escenario favorable para que focos que estaban contenidos volvieran a expandirse.
Las ráfagas no solo aceleran la propagación de las llamas, sino que también incrementan el riesgo de nuevos focos en áreas secas y de difícil acceso.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió alertas amarilla y naranja por viento para varios sectores de la provincia.
Operativos de combate al fuego
Despliegue de recursos
Brigadistas forestales, bomberos voluntarios y aviones hidrantes trabajan de forma coordinada en frentes activos de alta complejidad.
Las tareas se concentran en sectores con topografía irregular, donde el acceso terrestre resulta limitado y el humo reduce la visibilidad aérea.
Evaluación de refuerzos nacionales
Ante la magnitud de los incendios, las autoridades provinciales analizan solicitar apoyo al Plan Nacional de Manejo del Fuego o asistencia de provincias vecinas.
El refuerzo permitiría ampliar el despliegue humano y logístico en las zonas más comprometidas.
Medidas preventivas en comunidades rurales
El avance del fuego llevó a intensificar las recomendaciones a la población.
Desde el Gobierno provincial se pidió evitar cualquier actividad que pueda provocar incendios, como el uso de fuego al aire libre o maquinaria que genere chispas.
Los equipos de emergencia monitorean de forma permanente los cambios en la dirección del viento, mientras Defensa Civil permanece en alerta ante posibles evacuaciones preventivas.


