Un brutal asesinato sacudió la tranquilidad de Villa María este sábado por la mañana. Gabriel Alejandro Piedecasas, empresario del rubro hotelero oriundo de Villa Carlos Paz, fue encontrado sin vida tras recibir al menos seis disparos con un arma de fuego. El hecho ocurrió cerca de las 6:30 de la mañana sobre la calle Mendoza, a pocos metros del lugar donde residía temporalmente.
Vecinos alertaron a las autoridades tras escuchar múltiples detonaciones. Al llegar al lugar, los efectivos encontraron el cuerpo de Piedecasas tendido en la vía pública.
Si bien la fiscalía aún no brindó detalles oficiales sobre los avances de la causa, fuentes cercanas señalaron que una de las líneas más firmes apunta a un posible ajuste de cuentas. La fiscal de instrucción del segundo turno, Juliana Companys , lidera la investigación con el apoyo del secretario José Álvarez .
El nivel de violencia del ataque —por la cantidad de disparos y la modalidad del crimen— alimenta la sospecha de un acto premeditado, aunque no se descartan otras hipótesis.
En paralelo, otro hecho trágico tuvo lugar en el barrio Santa Catalina de Lomas de Zamora. Un adolescente de 16 años disparó accidentalmente a su amigo Dylan Jacob Minitti, de 22, mientras manipulaba un arma de fuego. El disparo impactó en el rostro de la víctima, quien fue trasladada al Hospital Materno Infantil Oscar Alende, donde falleció pese a los intentos médicos por salvarlo.
La causa, inicialmente caratulada como “averiguación de ilícito”, fue modificada a “homicidio” con el avance de las pericias. La Policía detuvo al joven en las mediaciones del hecho.
Mientras tanto, en Roma, el papá Francisco hizo una emotiva aparición durante la misa del Domingo de Ramos en la Plaza San Pedro. Sin las cánulas de oxígeno y en silla de ruedas, el pontífice saludó a los fieles y pidió rezar por los pobres, las víctimas de guerras y catástrofes naturales.
Francisco, que recientemente recibió la alta tras 38 días de internación por una neumonía, agradeció las oraciones de la comunidad:
“En este momento de debilidad física, me ayuda a sentir aún más la cercanía, la compasión y la ternura de Dios”.


