La Cancillería argentina investiga presuntas irregularidades en la gestión de visas en China, tras recibir denuncias de ciudadanos que aseguran haber sido obligados a pagar sobornos para adelantar turnos consulares. El caso ya generó malestar en el gobierno de Xi Jinping y amenaza con escalar en un conflicto diplomático.
De acuerdo con cables diplomáticos a los que accedió la Cancillería, solicitantes chinos habrían reportado que algunos consulados argentinos exigían pagos extraoficiales para otorgar entrevistas de visa en plazos razonables.
Quienes no abonaban debían esperar hasta 2026, 2027 o incluso 2028 para acceder a un turno. La situación afecta de forma particular a casos de reunificación familiar, incluidos matrimonios binacionales con hijos.
Un diplomático consultado describió el escenario como “dramático” y advirtió sobre la posibilidad de una ola de judicializaciones.
Críticas internas y responsabilidad consular
El embajador argentino en China, Marcelo Suárez Salvia, enfrenta cuestionamientos por la falta de control en los consulados, aunque legalmente la responsabilidad recae sobre el Canciller.
Cables oficiales enviados desde Buenos Aires instaron a “ordenar la asignación de turnos dentro del presente año calendario” y advirtieron que ya existen cartas documento y reclamos judicializados por la demora en los trámites.
Malestar en Beijing y repercusión bilateral
El escándalo llega en un momento sensible de la relación bilateral. En 2024, China incluyó a la Argentina en la lista de países exentos de visa para estadías de hasta 30 días, en un gesto de acercamiento hacia el gobierno de Javier Milei.
Sin embargo, ciudadanos sin visa estadounidense aún deben realizar el trámite completo, con entrevistas en consulados. Según fuentes diplomáticas, ese procedimiento se habría convertido en la vía para exigir pagos indebidos.
El malestar en Beijing es significativo: funcionarios chinos esperaban una respuesta más firme por parte de Buenos Aires y confiaban en que el gesto de exención de visado sería correspondido.
Impacto económico y político
El caso no solo amenaza con tensar los lazos diplomáticos, sino que también afecta al turismo. China es uno de los principales emisores de visitantes de alto gasto diario, un sector clave para la entrada de divisas en la Argentina.
La controversia podría empañar la visita de Karina Milei a Shanghái en noviembre de 2025, donde participará de la feria internacional de importaciones y exportaciones (CIIE), el evento comercial más importante del gigante asiático.
Además, se suma a otros episodios recientes de fricción bilateral, como la acusación del secretario de Finanzas, Pablo Quirno, contra un banco chino por su rol en la corrida cambiaria.


