La interna libertaria en San Luis dejó al descubierto acusaciones cruzadas y un quiebre en la conducción provincial. El diputado nacional Carlos González D’Alessandro, presidente de La Libertad Avanza (LLA) en la provincia, denunció maniobras en la definición de candidaturas y apuntó contra dirigentes aliados.
El legislador cargó contra Mónica Becerra, exministra de Desarrollo Humano de Claudio Poggi, confirmada como cabeza de lista por decisión de Eduardo “Lule” Menem y Karina Milei. “Se hizo amiguita de Lule Menem y me apareció en la lista sin que yo la tuviera en el radar”, lanzó.
La alianza original se había conformado con el Partido Demócrata, que lidera el diputado Alberto Arancibia Rodríguez, y el Movimiento de Acción Vecinal, referenciado en Rodolfo Negri. Pero el armado nacional inclinó la balanza hacia Becerra y generó la ruptura.
La ruptura y las listas
González D’Alessandro recordó que había denunciado a la exfuncionaria por supuestos sobreprecios en la compra de bicicletas del plan TuBi. Y cuestionó: “Nosotros vinimos a intentar cambiar esta vieja práctica política de meter gente por la ventana, que no tiene nada que ver con las banderas que levantamos”.
El Congreso del partido decidió dar de baja la alianza y presentar lista propia, encabezada por el propio González D’Alessandro, seguido por Liana Veneciano y Agustín Quevedo. Como suplente aparece Dalma Guinda, que paradójicamente también figura en tercer término de la lista avalada por el acuerdo con Poggi.
Ese mismo domingo, en medio del conflicto, la conducción nacional intervino el distrito. El apoderado Santiago Viola elevó la nómina de la alianza a la Justicia Federal, que deberá resolver qué lista estará en la Boleta Única de Papel el 26 de octubre.
La advertencia
González D’Alessandro advirtió que, si la justicia mantiene la boleta con la aliada de Poggi, llamará a votar en blanco y promoverá una “desafiliación masiva” de LLA. Además, anticipó que abandonará el bloque libertario en la Cámara baja: “No soy el único, porque el partido está intervenido de hecho en varias provincias. Hay varios diputados que están esperando que uno se pare de manos”.


