Fentanilo en Argentina: alerta por la droga más letal del mundo

El fentanilo, un opioide sintético 50 veces más potente que la morfina, encendió las alarmas en Argentina tras un brote letal vinculado a medicamentos contaminados. Con antecedentes devastadores en Estados Unidos y Europa, su presencia ilegal crece también en el sur, en medio de un contexto sanitario y estatal crítico.

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El fentanilo, conocido como la «droga zombi», se ha convertido en un verdadero flagelo en países del hemisferio norte, como Estados Unidos, Canadá y naciones europeas. En Argentina, el nombre volvió a los titulares tras el brote de infecciones por medicamentos contaminados, con al menos nueve muertos y decenas de internados, marcando un antecedente sin precedentes en el sistema de salud nacional.

El escándalo involucró al laboratorio HLB Pharma y su planta en Ramallo, clausurada por la ANMAT por múltiples irregularidades. Si bien el origen del incidente es sanitario, expuso una problemática mayor: la creciente presencia del fentanilo, tanto legal como ilegal, en un país donde el control estatal muestra signos de debilitamiento.El fentanilo es un analgésico sintético desarrollado en 1960 por el laboratorio belga Janssen. Aprobado por la FDA en 1968, su uso médico se expandió por sus propiedades de alivio rápido y potente del dolor, aunque con una altísima capacidad adictiva.

Basta una dosis de entre dos y tres miligramos —el equivalente a unos pocos granos de sal— para provocar una muerte por sobredosis. Esta extrema potencia ha convertido al fentanilo en la principal causa de muertes por drogas en Estados Unidos: en 2023, representó cerca del 75% de las 87.000 muertes por sobredosis reportadas.

La crisis comenzó en la década de 1990 con la comercialización masiva del Oxycontin, un derivado del opio promovido como analgésico de bajo riesgo por grandes farmacéuticas. Cuando se redujo su disponibilidad, miles de personas con dependencia buscaron alternativas más baratas y accesibles, como la heroína.

A partir de 2014, el fentanilo comenzó a ser mezclado con otras drogas como cocaína o metanfetaminas, sin el conocimiento de los usuarios. Esta práctica, impulsada por cárteles mexicanos con laboratorios cerca de la frontera estadounidense, provocó un alza exponencial en las muertes por sobredosis.

Figuras como Prince, Tom Petty y Mac Miller murieron por intoxicación con esta sustancia, que hoy representa un fenómeno de salud pública y criminalidad de escala internacional.

En Argentina, el fentanilo no se fabrica. Es importado principalmente desde China y procesado en forma de parches o cápsulas por laboratorios autorizados. Su distribución médica está regulada por recetarios oficiales de uso restringido, pero existen brechas preocupantes.

El caso reciente del laboratorio clausurado puso en evidencia fallas de control. Además, el antecedente del 2 de febrero de 2022, cuando 24 personas murieron por cocaína adulterada con carfentanilo en Puerta 8 (Tres de Febrero), demostró que la circulación de opioides ilegales no es una hipótesis, sino una amenaza concreta.

Con un Estado debilitado y organismos de control en retroceso, expertos advierten sobre las condiciones propicias para el ingreso clandestino del fentanilo y otros opioides sintéticos al país.

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