Tras la muerte del Papa Francisco, resurge una historia emotiva: su vínculo cercano con Diego Armando Maradona. A pesar de sus diferencias públicas con la Iglesia, el Diez encontró en Francisco un referente espiritual. Ambos compartieron encuentros, gestos y palabras que marcaron una relación singular entre el fútbol y la fe.
Un lazo inesperado: el Papa Francisco y el Diez
La noticia de la muerte de Diego Armando Maradona, ocurrida el 25 de noviembre de 2020, conmovió profundamente al Papa Francisco. Aunque no mantuvieron una amistad constante, sí compartieron momentos de fuerte simbolismo y gestos que dejaron una huella en ambos.
El Sumo Pontífice, hincha de San Lorenzo, envió un rosario bendecido a Claudia Villafañe —madre de las hijas mayores de Maradona— tras el fallecimiento del astro, a través del entonces flamante embajador argentino en Italia, Roberto Carlés. El presente fue entregado a la familia de Diego en la Casa Rosada, como símbolo del respeto y la admiración del Papa por el ídolo popular.
Encuentros en el Vaticano: tres visitas que marcaron la historia
Reuniones con sello argentino
Maradona y Francisco se reunieron en tres ocasiones desde que el cardenal Jorge Bergoglio asumió como Papa en 2013. Los encuentros ocurrieron en 2014, 2015 y 2016, en el Vaticano, y cada uno tuvo un componente de reconciliación y admiración mutua.
En una de esas visitas, Diego pronunció una frase que aún resuena:
“El Papa Francisco es mucho más que Maradona. Él es el verdadero fuera de serie”.
La figura del Papa provocó en el exfutbolista una transformación:
“Me había alejado de la Iglesia, porque pensaba que no estaba lo suficientemente cerca de los necesitados, pero con Francisco es diferente”, declaró Diego, reconociendo la cercanía social y espiritual del pontífice con los sectores más vulnerables.
Un homenaje espiritual tras la muerte del Diez
Rosarios, oración y consuelo
En la madrugada posterior al fallecimiento de Maradona, el Papa Francisco le pidió personalmente al embajador Carlés que hiciera llegar un rosario bendecido a su familia. Según informó Clarín, también expresó que había estado rezando por Diego y sus seres queridos.
El gesto del Papa fue recibido como un homenaje sincero, cargado de humanidad. En una relación atravesada por el respeto, el deporte y la fe, Francisco eligió despedir al ídolo con una señal de consuelo y oración.
Dos íconos argentinos, unidos más allá de la muerte
Tanto Francisco como Maradona marcaron generaciones desde lugares completamente distintos, pero con un punto en común: el impacto popular. Ambos trascendieron fronteras, movieron multitudes y generaron devoción. La relación entre ellos fue breve pero intensa, forjada en el respeto mutuo y en el valor de los gestos simples.
Con la reciente muerte del Papa, se cierra un capítulo especial de la historia argentina: el vínculo entre el pontífice más popular y el futbolista más querido del país.


