Este martes, el segundo día del cónclave en el Vaticano no arrojó resultados positivos. Tras casi tres horas de deliberaciones, los cardenales no lograron consenso y una nueva fumata negra emergió desde la Capilla Sixtina. Las votaciones continuarán por la tarde en Roma, lo que equivale al mediodía en Argentina.
En una señal clara de que aún no hay acuerdo, una nueva columna de humo negro se elevó desde la chimenea de la Capilla Sixtina este martes. La imagen fue vista por miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro y millones de personas que siguen el cónclave desde distintas partes del mundo.
Los cardenales electores, reunidos desde el lunes en el Vaticano, no alcanzaron la mayoría necesaria para elegir al sucesor del papa emérito, y el proceso continuará con nuevas rondas de votación por la tarde.
Un procedimiento riguroso y simbólico
El cónclave es la reunión reservada del Colegio de Cardenales encargada de elegir al nuevo Sumo Pontífice. Para que un candidato sea proclamado papa, debe recibir al menos dos tercios de los votos, es decir, concluyente respaldo de sus pares.
Tras cada votación, se queman las papeletas y, dependiendo del resultado, se utiliza un aditivo especial para teñir el humo: negro si no hubo elección, blanco si se ha designado al nuevo líder de la Iglesia católica.
Este sistema de señales es uno de los rituales más antiguos y simbólicos del Vaticano.
Finalizada la votación matutina sin resultados, los cardenales se preparan para continuar con nuevas rondas esta misma jornada. La próxima señal desde la chimenea del Vaticano se espera hacia la tarde en Italia, lo que corresponde al mediodía de Argentina.
La incertidumbre continúa mientras crecen las especulaciones sobre posibles candidatos, pero el hermetismo del proceso impide conocer detalles internos hasta el anuncio oficial.


