El Gobierno nacional intensificó las negociaciones con China para renovar por tres años el acuerdo de swap de monedas entre el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y el Banco Popular de China. La gestión se desarrolla a pocos días del vencimiento del convenio, previsto para agosto, con el objetivo de mantener las mismas condiciones financieras y preservar una herramienta clave para las reservas internacionales.
La negociación forma parte de la estrategia económica impulsada por la administración de Javier Milei para garantizar estabilidad financiera mientras avanza en el proceso de normalización de las cuentas del Banco Central.
Contexto de la negociación
El swap de monedas entre Argentina y China constituye una línea de intercambio que permite fortalecer las reservas del Banco Central mediante el acceso a yuanes. El acuerdo vigente vence el 6 de agosto y el Gobierno busca extenderlo por otros tres años sin modificaciones en sus condiciones principales.
Las conversaciones son encabezadas por autoridades del Banco Central, que mantienen diálogo permanente con funcionarios del Banco Popular de China. Días atrás, el presidente del BCRA, Santiago Bausili, viajó al país asiático para continuar las gestiones y avanzar en un entendimiento antes del vencimiento del convenio.
Qué implica el swap para la Argentina
El acuerdo contempla un monto cercano a los 130.000 millones de yuanes, equivalentes a aproximadamente US$20.000 millones, que forman parte de las reservas brutas del Banco Central. Aunque durante la gestión anterior se utilizaron alrededor de US$5.000 millones, gran parte de esos fondos ya fue cancelada y el saldo pendiente continúa reduciéndose de manera gradual.
Desde el Gobierno sostienen que la renovación del acuerdo no implica tomar nueva deuda, sino conservar una línea de liquidez disponible en caso de ser necesaria para enfrentar tensiones financieras o cambiarias.
Relación con China y estrategia económica
La continuidad del swap también tiene una dimensión geopolítica. Si bien la administración de Javier Milei fortaleció su vínculo con Estados Unidos, en los últimos meses mantuvo contactos con Beijing para sostener los mecanismos de cooperación económica y comercial existentes.
El Ministerio de Economía y el Banco Central consideran que mantener vigente este instrumento aporta previsibilidad al mercado y contribuye al fortalecimiento de la posición financiera del país.
La definición sobre la renovación se espera antes del vencimiento del acuerdo en agosto. De concretarse, Argentina mantendría durante otros tres años una de las principales herramientas de respaldo para sus reservas internacionales, en un contexto en el que el Gobierno busca consolidar la estabilidad macroeconómica sin alterar las condiciones del entendimiento alcanzado con China.


