El Gobierno argentino anunció nuevas medidas económicas en junio de 2025 con el objetivo de reducir el costo del crédito y estimular el consumo. Ante una política monetaria restrictiva y sin avances en la remonetización, el Ministerio de Economía apuesta al financiamiento como motor de la reactivación.
En un contexto de desaceleración del consumo, el Gobierno nacional impulsa una baja en las tasas de interés para facilitar el acceso al crédito. La intención es que las familias y empresas vuelvan a endeudarse a menor costo, incentivando así la compra de bienes y la inversión productiva.
Federico Furiase, representante del Ministerio de Economía en el Banco Central, explicó que los cambios en la política de encajes apuntan a reducir el costo financiero para el sector privado. “Una medida técnica que, en la práctica, permite abaratar el crédito”, afirmó.
El “Plan Colchón” fue ideado para estimular la circulación de dólares fuera del sistema bancario. La idea era fomentar el ahorro en pesos o divisas y mejorar las reservas del Banco Central. Sin embargo, ante la falta de resultados visibles, el Ejecutivo decidió reorientar su estrategia hacia el crédito interno como fuente de impulso para la actividad económica.
Los préstamos personales presentan tasas nominales que van desde el 63% en bancos públicos hasta el 113% en entidades privadas. Al sumar el Costo Financiero Total (CFT), los valores ascienden hasta el 265%, dependiendo del perfil del cliente, según un relevamiento del economista Andrés Salinas.
En el caso de los créditos prendarios, las tasas pueden alcanzar un CFT del 184%. Solo un banco ofrece una opción al 55%. A pesar de los altos costos, el financiamiento sigue siendo clave en sectores como el automotor, donde el 50% de las operaciones se realizan mediante crédito.
Los préstamos hipotecarios ajustados por UVA registraron cinco aumentos en sus tasas desde el lanzamiento. Hoy, solo un banco público mantiene una tasa del 4,5%, mientras que en el sector privado oscilan entre el 8% y el 10% para clientes con acreditación de haberes. Quienes no cumplen ese requisito enfrentan tasas más elevadas.
Pese a las condiciones, este segmento muestra un crecimiento sostenido. En mayo, el crédito para la compra de viviendas creció 13,9% mensual y un 269,6% interanual en términos reales.
Aumento real del 135% desde enero
El informe monetario del Banco Central reveló que, en mayo, los préstamos al sector privado en pesos crecieron $3,7 billones, lo que representa una suba mensual del 2,7% a precios constantes. Desde enero, el alza acumulada es del 135%.
En relación al PBI, el crédito alcanzó el 8,6%, duplicando los niveles del comienzo del año. El crecimiento se reflejó en distintas líneas:
- Créditos personales: +4,4% mensual real.
- Financiación con tarjeta: +3% mensual real.
- Préstamos al consumo: +3,6% en mayo.
El economista Federico Machado destacó que la eliminación de las Letras de Financiamiento (Lefi) podría acelerar la baja de tasas. “Los bancos tendrán que reubicar esos fondos, probablemente en crédito al sector privado o en activos del Estado”, explicó.
Esta liquidez adicional podría presionar a la baja las tasas activas, con efecto directo en la recuperación del consumo, que según los últimos datos, mostraba signos de estancamiento.


