A cuatro años del inicio de la guerra en Ucrania, el embajador de la Unión Europea en la Argentina, Erik Høeg, ratificó el apoyo “económico, militar, diplomático y humanitario” del bloque a Kiev. En una entrevista televisiva, el diplomático subrayó que cualquier negociación con Rusia debe contar con el liderazgo del presidente Vladimir Zelenski y sostuvo que el futuro del país “no puede decidirse sin Ucrania”, pese al cambio de postura de Estados Unidos tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.
La posición de la Unión Europea ante la guerra en Ucrania
El representante europeo explicó que el objetivo prioritario es alcanzar un alto el fuego como paso previo a una paz “justa y duradera”. En ese escenario, remarcó que Ucrania debe ocupar el rol central en cualquier proceso de diálogo con Moscú.
La UE, afirmó, mantiene una postura firme más allá de las variaciones en la política exterior estadounidense. “Tomamos nota del cambio en Washington, pero nuestro compromiso con Ucrania sigue intacto”, indicó.
Un nuevo paquete de ayuda millonaria
Bruselas proyecta aprobar un nuevo programa de asistencia por 90.000 millones de euros para el período 2026-2027. Desde el inicio del conflicto, el bloque ya destinó alrededor de 200.000 millones de euros en respaldo financiero, militar y humanitario.
Según detalló Høeg, parte de los fondos se canalizarán a través de préstamos con garantía europea que no deberán ser reembolsados hasta que exista una eventual compensación por parte de Rusia.
Ayuda económica, militar y humanitaria
La asistencia europea se despliega en múltiples frentes. Incluye apoyo presupuestario al Estado ucraniano, ayuda humanitaria para la población afectada y programas de defensa destinados a reforzar la capacidad militar de Kiev.
El diplomático enfatizó que el suministro de armamento busca garantizar la defensa de Ucrania frente a la agresión rusa y no obstaculizar un eventual proceso de paz. En ese sentido, recordó que el respeto al derecho internacional y a la integridad territorial es un principio esencial para el bloque.
Infraestructura energética bajo ataque
Uno de los focos actuales es la crisis energética provocada por los bombardeos rusos sobre instalaciones eléctricas y de calefacción. La UE donó una central térmica capaz de abastecer a cerca de un millón de personas y trabaja en nuevos programas para fortalecer el sistema eléctrico ucraniano, especialmente durante el invierno.
Consultado sobre la influencia de Donald Trump en el proceso diplomático, Høeg sostuvo que la UE mantiene diálogo con Washington y respalda iniciativas orientadas a detener los combates, siempre que Ucrania sea protagonista.
Además, confirmó que el bloque trabaja en el paquete de sanciones número 20 contra Moscú. Las medidas apuntan a restringir la capacidad económica y tecnológica de Rusia, limitar la exportación de petróleo y reducir los recursos destinados al esfuerzo bélico.
En paralelo, la UE impulsa la creación de un tribunal especial para juzgar presuntos crímenes de guerra cometidos por altos mandos rusos.
Ucrania y su camino hacia Europa
Sobre una eventual adhesión de Ucrania al bloque, el embajador afirmó que el proceso de integración continúa, aunque está sujeto al cumplimiento de reformas estructurales y estándares de transparencia. A pesar del conflicto, Kiev avanza en las condiciones exigidas para convertirse en país miembro.
En cuanto a la dependencia energética europea, Høeg destacó que la guerra aceleró la reducción de compras de gas y petróleo ruso. Países con alta exposición, como Alemania, diversificaron sus proveedores para reforzar la autonomía estratégica del continente.
Cuatro años después del inicio de la guerra, la UE reconoce haber reforzado su preparación en materia de defensa. Varios Estados incrementaron su presupuesto militar y, en el marco de la OTAN, se acordó elevar el gasto en defensa hasta el 5% del PBI.
El conflicto, señaló el diplomático, dejó en evidencia la necesidad de una mayor cooperación en compras conjuntas y producción de equipamiento militar dentro del bloque.


