El violento temporal que golpeó a Bahía Blanca y sus alrededores en la provincia de Buenos Aires dejó a la ciudad sumergida en el agua y causó graves destrozos. Una de las escenas más impactantes fue la evacuación de la sala de neonatología del Hospital Penna, donde el personal sanitario rescató a 15 recién nacidos, algunos de ellos en estado crítico.
Luciana Marrero, enfermera del hospital, relató en primera persona la odisea vivida aquella madrugada cuando el agua comenzó a inundar el centro médico y amenazó la vida de los pequeños pacientes. “A las 3:40 de la madrugada comenzó a llover intensamente. Ya teníamos alerta naranja, pero la situación se volvió crítica rápidamente. A las 6 debíamos salir del hospital, pero las calles estaban intransitables y el agua dentro del hospital nos llegaba a la cintura”, describió la profesional.
Cuando el agua alcanzó niveles peligrosos, el equipo de enfermería tomó una decisión urgente: evacuar a los bebés a una zona segura. Cinco de los recién nacidos estaban en condiciones delicadas, entre ellos Amelie, una bebé prematura de 27 semanas que pesaba apenas un kilo.
“El riesgo de que Amelie se enfriara era alto. Como su mamá no estaba, la coloqué en mi pecho usando el método canguro para mantener su temperatura corporal”, relató Marrero.
El traslado fue extremadamente complicado. Primero, el jefe del servicio los llevó en su vehículo particular hasta que encontraron calles bloqueadas por el agua. Luego, una ambulancia intentó continuar el trayecto, pero tampoco pudo avanzar. Finalmente, el Ejército los rescató en un camión militar.

Daños en la neonatología y una reconstrucción incierta
Las inundaciones devastaron la sala de neonatología del hospital. “El agua alcanzó los motores de las incubadoras, las heladeras con medicación y los respiradores”, detalló la enfermera. Los bebés fueron trasladados a la clínica de Empleados de Comercio, mientras el hospital evalúa los daños y la posibilidad de reconstrucción.
Cómo ayudar a los afectados
Distintas organizaciones han iniciado campañas solidarias para ayudar al Hospital Penna y a las familias afectadas. La Fundación Nacer está recibiendo donaciones para reponer equipamiento en la sala de neonatología, mientras que el voluntariado Las Lilas está recolectando insumos para las madres de los recién nacidos.
Para colaborar, se recomienda comunicarse con estas organizaciones a través de sus redes sociales.

El testimonio de Luciana Marrero revela el compromiso y la valentía del personal de salud en momentos críticos. A pesar de la devastación causada por el temporal, la acción rápida y coordinada de los profesionales logró salvar la vida de los recién nacidos. Ahora, la comunidad trabaja en la reconstrucción y en la búsqueda de soluciones para que la neonatología del Hospital Penna vuelva a estar operativa.



