La jueza de Garantía N° 4, Luciana Banó, dictó este lunes prisión preventiva por 120 días para Kevin Ortiz y Marcos Videla, imputados por el homicidio de Valentín Manuel Sosa. El crimen ocurrió el pasado 4 de agosto en el barrio 274 Viviendas de Juana Koslay.
La medida fue solicitada por la Fiscalía de Instrucción N° 2, a cargo del fiscal Ricardo Barbeito y la fiscal adjunta Ornella Costa. Sostuvieron que el hecho configura un homicidio agravado, cometido para facilitar u ocultar otro delito y procurar la impunidad, de acuerdo al artículo 80, inciso 7, del Código Penal.
La fiscalía argumentó que existen riesgos procesales, como la posibilidad de fuga, dada la gravedad de la pena en expectativa, ya que aún deben declarar testigos claves del barrio. Las defensas, a cargo de los defensores oficiales Carlos Salazar y Stefanía Cifuentes, se opusieron al pedido y propusieron medidas menos gravosas.
Cifuentes, defensora de Ortiz, cuestionó la hipótesis del robo como móvil del crimen, al señalar que el lugar del hecho no presentaba signos de desorden. Además, mencionó que se hallaron armas, municiones y dinero en el domicilio de la víctima tras ser entregado a un familiar, y pidió un cambio de calificación.
Por su parte, Salazar, defensor de Videla, explicó que la investigación incluye una reconstrucción del recorrido realizado por su defendido junto a Ortiz, desde el barrio Eva Perón hasta el domicilio de la víctima. Alegó que Videla desconocía los hechos y solo acompañó a Ortiz.
Ambos defensores cuestionaron el plazo de 120 días para la prisión preventiva y anunciaron que solicitarán prisión domiciliaria. Sostuvieron que un plazo de 30 días sería suficiente para completar pericias pendientes, como el análisis de un guante y un teléfono celular.
Al resolver, la jueza Banó señaló que la prisión preventiva es una medida cautelar y no un adelanto de pena. Justificó su decisión en la gravedad del hecho, el avance de la investigación y los riesgos procesales existentes.


