La derrota de River Plate por 1-0 ante Vélez Sarsfield profundizó la crisis futbolística del equipo y abrió un escenario impensado meses atrás: Marcelo Gallardo analiza seriamente su continuidad al frente del plantel.
El Muñeco suspendió la conferencia de prensa y abandonó el estadio José Amalfitani sin brindar declaraciones, en lo que representa un gesto elocuente en medio del momento más delicado desde su regreso en agosto de 2024.
Silencio y reflexión
Tras la caída, los periodistas aguardaron varios minutos en la sala de conferencias hasta que se confirmó que el entrenador no hablaría. No es la primera vez que opta por el silencio tras una derrota, pero el contexto actual le otorga un peso diferente.
Desde el entorno del club aseguran que se trata de un momento de reflexión y autocrítica, y que evitar declaraciones “en caliente” busca no agravar la situación. Sin embargo, puertas adentro reconocen que la evaluación es profunda.
Números que encienden la alarma
El presente futbolístico de River es preocupante. Con la derrota ante Vélez, el equipo alcanzó su tercera caída consecutiva en el Torneo Apertura y se convirtió en el conjunto que más perdió en los últimos 15 partidos de la Primera División: 11 derrotas.
En la tabla de la Zona B, el Millonario marcha décimo con apenas siete puntos, fuera de los puestos de clasificación a los playoffs. En la tabla anual, que define boletos a competiciones internacionales, se ubica vigésimo y a ocho puntos del líder, Independiente Rivadavia.
Los números reflejan un rumbo que no logra corregirse desde los últimos meses de 2025.
Horas decisivas
Se espera que este martes por la tarde, antes del entrenamiento en River Camp, Gallardo le comunique su decisión a la dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo, quien renovó su contrato hasta diciembre de 2026 poco después de asumir la presidencia.
Por primera vez desde su regreso, la posibilidad de un paso al costado dejó de ser una especulación externa y comenzó a tomar forma como una alternativa concreta dentro del análisis del propio entrenador.
El ciclo más exitoso de la historia reciente del club atraviesa su momento más frágil. Las próximas horas serán determinantes para definir si Gallardo continúa al frente del proyecto o si River deberá abrir un nuevo capítulo en su banco de suplentes.


