Importaciones en alza golpean a la bondiola y al cerdo local

La creciente apertura de importaciones de carne porcina en Argentina encendió la alarma entre productores locales, que advierten por el impacto negativo en la rentabilidad del sector. Un informe reciente revela cómo la bondiola perdió valor frente a otros cortes, en un contexto de sobreoferta, caída del consumo y suba de costos durante 2025.

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Contexto y antecedentes del mercado porcino

Durante las últimas dos décadas, la bondiola pasó de ser un insumo para la industria de fiambres a convertirse en un corte popular para el consumo fresco. Este cambio impulsó su demanda interna, hasta que los supermercados comenzaron a incorporar cortes importados congelados —principalmente desde Brasil— que luego se comercializan como frescos.

Con el inicio del gobierno de Javier Milei, la política de apertura de importaciones se profundizó en el rubro alimentos, con el objetivo de contener precios. Sin embargo, productores y analistas señalan que esta estrategia no consideró el impacto sobre la producción nacional.

La caída de la rentabilidad de la bondiola

Un informe de la consultora JLU, especializada en el sector porcino, describe este fenómeno como un “bondiolicidio”. Según el relevamiento, la diferencia de precio entre la bondiola y otros cortes menos rentables, como el pechito de cerdo, se redujo drásticamente.

Comparativa de precios clave

  • En 2016, la brecha de precio era del 37 %.
  • En enero de 2025, esa diferencia cayó al 7 %.

La consultora atribuye este fenómeno a la combinación de mayor producción local, incremento de importaciones y una merma en el consumo interno, que generaron una fuerte sobreoferta.

Importaciones y producción: cifras que preocupan

El impacto de la competencia externa se refleja en los números. Entre 2012 y 2024, el promedio anual de compras de carne porcina importada fue de 24 mil toneladas. En 2025, ese volumen se disparó a 53 mil toneladas.

En paralelo, un informe del Monitor Porcino del IERAL (Fundación Mediterránea) indicó que la oferta local alcanzó en 2025 un récord de 789 mil toneladas, el nivel más alto desde que existen registros. Las importaciones pasaron de representar el 2 % de la oferta total en 2024 al 7 % en 2025.

Costos en alza y presión sobre los productores

Mientras el precio del kilo de cerdo, medido en pesos constantes, promedió $2.170 en 2025 —uno de los valores más bajos de la última década—, los costos de producción aumentaron un 13 % en el segundo semestre del año.

El principal factor fue la suba del precio de los granos, que explican alrededor del 60 % de los costos totales de producción. Esta combinación redujo significativamente los márgenes de rentabilidad del sector.

Menos productores y mayor concentración

La Mesa Agroalimentaria Argentina advirtió que el actual escenario económico está acelerando la concentración del sector porcino. Entre octubre de 2023 y 2025, el país perdió 279 productores.

Al mismo tiempo, el promedio de cabezas por productor creció un 20 % en apenas dos años, pasando de 454 a 544, lo que evidencia la salida de pequeños y medianos actores y el fortalecimiento de estructuras más grandes.

Conclusión

El avance de las importaciones de carne porcina, sumado a una producción récord y al aumento de los costos, está redefiniendo el mercado del cerdo en Argentina. La pérdida de rentabilidad de cortes emblemáticos como la bondiola no solo pone en jaque a los productores, sino que también acelera la concentración del sector, planteando un desafío estructural para la industria porcina nacional.

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