Un devastador incendio en Crans-Montana, cantón del Valais, en Suiza, dejó al menos 40 muertos y 115 heridos. De ese total, unas 80 personas permanecen en estado crítico, lo que mantiene en máxima tensión al sistema sanitario y a los servicios de emergencia locales.
El siniestro ocurrido en la localidad alpina de Crans-Montana derivó en una de las crisis sanitarias más graves registradas en Suiza en los últimos años. La magnitud del fuego y la rápida propagación de las llamas provocaron un elevado número de víctimas fatales y heridos de extrema gravedad.
Las autoridades cantonales confirmaron que, hasta este viernes, el balance oficial se mantiene en 40 fallecidos y 115 personas lesionadas, mientras continúan las tareas de asistencia, identificación y contención a las familias afectadas.
Más de 80 personas en estado crítico
Lesiones severas y alta demanda hospitalaria
Según informó el presidente del gobierno del Valais, Matthias Reynard, al menos 80 heridos presentan lesiones extremadamente graves. Este número corresponde a los pacientes asistidos inicialmente por la organización de rescate cantonal KWRO, aunque existen otros casos críticos que llegaron a los hospitales por medios propios.
Esta situación complejiza aún más el panorama sanitario, ya que los centros médicos reciben pacientes con cuadros de alta complejidad de manera constante.
Hospitales saturados y atención especializada
Quemaduras en más del 60% del cuerpo
El Hospital Universitario de Lausana informó que actualmente asiste a 21 pacientes, entre ellos 13 adultos y ocho menores, todos con quemaduras que superan el 60% de la superficie corporal. Profesionales del centro señalaron que estos casos requieren cuidados intensivos, intervenciones especializadas y monitoreo permanente.
Desde el gobierno cantonal reconocieron que “la situación hospitalaria sigue siendo muy tensa”, con personal médico trabajando al límite y refuerzos convocados incluso durante días de descanso.
Identificación de víctimas y angustia familiar
El proceso de identificación avanza lentamente debido al estado de los cuerpos y a la gravedad de los heridos. Las autoridades advirtieron que esta tarea podría demorar varios días.
En paralelo, la policía cantonal confirmó que numerosas familias continúan sin información definitiva sobre el paradero de sus allegados, lo que incrementa la incertidumbre y el impacto emocional de la tragedia.
Medios locales destacaron la reacción inmediata de vecinos y jóvenes que se encontraban en las inmediaciones del lugar del incendio. Su colaboración en la evacuación y asistencia inicial fue considerada determinante para salvar vidas antes de la llegada de los equipos profesionales.
Además, el gobierno del Valais inició gestiones para sumar especialistas franceses en el tratamiento de grandes quemados, una cooperación considerada esencial ante la magnitud del desastre.
Hasta el momento, las autoridades no brindaron detalles concluyentes sobre el origen del incendio. Las primeras pericias confirmaron la rápida expansión del fuego, pero las investigaciones continúan y no se descartan nuevas actualizaciones oficiales.


