El empresario Marcelo Porcel, de 51 años, fue citado a declaración indagatoria para el próximo 18 de marzo a las 10 en el marco de una causa por presuntos abusos sexuales contra compañeros de sus hijos del Colegio Palermo Chico, en la Ciudad de Buenos Aires. La medida fue dispuesta por el juez Carlos Bruniard, luego del pedido formulado por el fiscal Pablo Turano.
La audiencia será virtual y, según confirmaron fuentes judiciales, no incluirá medidas restrictivas como detención, retención de pasaporte o prohibición de salida del país.
Los delitos que se investigan
Porcel está imputado por:
- Abuso sexual gravemente ultrajante por la multiplicidad de víctimas.
- Corrupción de menores agravada.
- Producción de representaciones sexuales de menores de 18 años.
El empresario cuenta con la defensa del abogado Roberto Rallin, mientras que las familias denunciantes son patrocinadas por el letrado Pablo Hawlena Gianotti.
Diez víctimas y nueve querellas
La causa acumula diez presuntas víctimas, aunque solo nueve familias se constituyeron formalmente como querellantes, ya que dos de los adolescentes son hermanos. Existe además otro joven denunciante que no se incorporó al expediente como parte acusadora.
En enero, el magistrado levantó la feria judicial para avanzar con las declaraciones de los últimos denunciantes incorporados. Los peritajes psicológicos pendientes se completaron en febrero y el 22 de ese mes los especialistas presentaron sus conclusiones, lo que dio nuevo impulso al expediente.
El presunto modus operandi
La investigación se centra en hechos ocurridos entre 2022 y 2024. Según la hipótesis fiscal, el acusado habría desarrollado un mecanismo sistemático para ganarse la confianza de los amigos de sus hijos y de sus padres.
De acuerdo con la causa, los encuentros se realizaban en su domicilio de la calle Godoy Cruz y en su oficina ubicada sobre la Avenida del Libertador, en el barrio porteño de Retiro. Allí organizaba reuniones y fiestas donde presuntamente suministraba alcohol, proponía juegos, desafíos y apuestas online, ofreciendo dinero como incentivo.
En ese contexto, la acusación sostiene que habría inducido a los adolescentes a desnudarse parcialmente o les habría realizado masajes con cremas, en algunos casos con contacto en zonas íntimas.
Para la fiscalía, los hechos se habrían cometido de manera organizada y aprovechando situaciones en las que los menores estaban bajo su cuidado temporal.
Desde el inicio del proceso, el juez impuso al imputado una restricción de acercamiento de 300 metros respecto de las víctimas, del Colegio Palermo Chico y del club GEBA, donde los adolescentes practican deportes.
Además, se ordenaron allanamientos en sus propiedades y el secuestro de dispositivos electrónicos. En dos teléfonos incautados se hallaron tres imágenes consideradas relevantes para la investigación, dos de las cuales fueron reconocidas por uno de los denunciantes y sus padres.
Qué puede pasar ahora
La indagatoria prevista para el 18 de marzo será un paso clave en la causa. En esa instancia, el empresario podrá ejercer su derecho de defensa y brindar su versión de los hechos.
Tras esa declaración, el juez deberá evaluar si existen elementos suficientes para procesarlo formalmente o dictar otra resolución. El avance del expediente dependerá de la valoración integral de las pruebas reunidas y de los informes periciales ya incorporados.


