Industria argentina: señales de agotamiento tras siete meses de expansión

La actividad industrial en Argentina mostró en julio su primera contracción interanual desde el inicio de la recuperación en 2024. Según un relevamiento de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), la caída alcanzó el 3,3% interanual, encendiendo alertas en el gobierno de Javier Milei y en el mercado laboral.

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Desaceleración en la producción industrial

El Índice de Producción Industrial (IPI) elaborado por FIEL reveló que la mejora acumulada en los primeros siete meses del año se redujo a 1,7% interanual, muy por debajo de las expectativas iniciales.

Este retroceso se explica, en parte, por paradas técnicas programadas y un efecto estadístico adverso: en 2024 la comparación interanual se realiza sobre niveles de actividad más altos que los registrados durante el inicio de la recuperación en el segundo semestre del año anterior.

Sectores más afectados

Automotriz en retroceso

La industria automotriz, motor del crecimiento en meses previos, registró en julio la caída más pronunciada. La producción de autos y utilitarios bajó debido a paradas técnicas, mientras que las exportaciones retrocedieron tras cuatro meses consecutivos de alza, a pesar del dinamismo en ventas internas y patentamientos.

Químicos y construcción en baja

El rubro Químicos y plásticos tuvo la mayor contracción del mes, con retrocesos generalizados en todas sus ramas. A su vez, los Minerales no metálicos, estrechamente vinculados a la construcción (cemento, cales, yeso), mostraron un fuerte descenso.

Alimentos y maquinaria con desempeño positivo

En contraste, Alimentos y Bebidas mantuvo buenos niveles de producción tras el fin del stockeo de 2023 y la Metalmecánica mostró mejoras impulsada por la fabricación de maquinaria agrícola.

En términos desestacionalizados, la producción industrial cayó un 1,4% en julio frente a junio, acumulando dos meses consecutivos de bajas. De este modo, la actividad se ubica un 4,6% por debajo de los niveles de febrero, pese a que aún conserva una mejora del 2,4% respecto a abril.

FIEL advirtió que los indicadores de sostenibilidad de la recuperación industrial muestran síntomas de agotamiento. El crecimiento equivalente anual alcanzado en julio fue de apenas 1,9%, el más bajo en comparación con los ciclos de expansión registrados desde 1980.

La desaceleración industrial abre interrogantes sobre la viabilidad del crecimiento económico y la estabilidad del empleo en los próximos meses, en un contexto de aumento de costos y menor rentabilidad para las empresas.


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