Tras conocerse el Índice de precios al consumidor (IPC) de San Luis, que marcó un incremento del 3,8% en noviembre, el economista Mariano Cozzolino señaló que las subas más fuertes se registraron en transporte y alimentos.
Un salto provincial por encima del índice nacional
El IPC de San Luis mostró en noviembre una inflación más de un punto arriba de la medición nacional. Cozzolino explicó que este quiebre no es habitual en la comparación histórica entre ambos indicadores.
“El índice provincial casi todo el año dio por debajo del nacional. Este mes pasó lo contrario y no es lo común”, afirmó.
Y destacó que las canastas de ambas mediciones difieren y eso puede generar distorsiones: “No miden lo mismo. Hay capítulos que la provincia no incluye, como bebidas alcohólicas”.
Canastas desactualizadas y diferencias metodológicas
El economista planteó que tanto el IPC nacional como el provincial utilizan patrones de consumo viejos. “Las dos mediciones se apoyan en encuestas de gasto del 2002. La UCA ya criticó esa base porque no refleja los hábitos actuales”, sostuvo.
E indicó que esta desactualización influye en la lectura de la inflación y de la pobreza: “Si los consumos cambiaron, lo que se mide también debe actualizarse”.
Factores que explican la brecha
Ante el salto de San Luis frente a otras regiones, Cozzolino señaló que en algunos mercados locales se aplican ajustes preventivos. También mencionó la influencia de rubros sin competencia externa, como carnes, verduras o productos frescos.
“Las zonas con costos logísticos altos suelen tener aumentos superiores. En el sur del país pasa cuando sube el combustible. Aunque este mes la Patagonia marcó 2,3% y San Luis casi 4%, lo cual duplica la variación”, detalló.
Alimentos y transporte, los motores del aumento
El capítulo alimentos y bebidas mostró un incremento del 5,1%, y eso empujó con fuerza el índice general. “Ese rubro explica entre el 30 y el 40% del IPC provincial. Con ese nivel de aumento, el impacto es directo”, dijo Cozzolino.
El segundo aumento más alto fue transporte, con una suba del 4,7%. En cuanto a productos específicos, señaló que se destacaron fiambres, embutidos, conservas y bebidas. También remarcó la suba del café: “El kilo de tostado nacional supera los 30.000 pesos”.
Una economía sin actividad y con precios al alza
Cozzolino advirtió que la economía provincial atraviesa un escenario recesivo que ya suma seis meses. A pesar de esa caída, los precios no desaceleran. “La inflación interanual subió por primera vez luego de más de veinte meses. Eso marca que la presión sobre los precios sigue”, expresó.
Para el economista, la falta de equilibrio en las variables macroeconómicas mantiene la inestabilidad: “Los precios no están en su punto de equilibrio. Frente a la duda, muchos ajustan hacia arriba”.
Impacto laboral y deterioro del ingreso
El deterioro económico se refleja en el mercado laboral “Hay suspensiones, despidos y una fuerte migración hacia el monotributo. Los empleos formales se reducen y aparecen relaciones más precarias”.
Cozzolino recordó que este escenario configura “una estancación similar a la de los años noventa”, con caída de ingresos reales y presión inflacionaria.
“La economía no crece y los negocios no rinden. Con inflación interanual del 30% y sin reactivación, el cuadro social se agrava”, concluyó.


