Impulsada por el aumento en los precios de los alimentos y bebidas, la inflación de octubre se mantendría entre el 2% y el 2,4%, según estimaciones privadas. Es el segundo mes consecutivo que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) supera el 2%, tras el 2,1% registrado en septiembre, lo que refleja la dificultad del Gobierno para sostener el proceso de desaceleración inflacionaria en la recta final del año.
Lácteos y frutas estacionales, los rubros más afectados
De acuerdo con la consultora LCG, los precios de alimentos y bebidas aumentaron un 3,3% en promedio durante las últimas cuatro semanas, con una variación punta a punta del 3,6%. El informe destaca que el fuerte incremento en los lácteos explicó el 43% de la suba mensual, mientras que los productos estacionales —como frutas y verduras— representaron casi el 15% del alza del rubro.
Por su parte, el relevamiento de Equilibra registró un aumento del 2,1% en el IPC, impulsado principalmente por el componente núcleo, que creció un 2,2%. Los alimentos y bebidas no estacionales subieron un 2,3%, mientras que los estacionales y regulados lo hicieron en torno al 1,9%.
“El aumento de alimentos y bebidas superó el 2% tras cinco meses por debajo de ese nivel. La carne también mostró una recuperación, aunque sigue un 1% por debajo de los valores reales de abril”, explicó Gonzalo Carrera, economista de Equilibra.
Subas en cigarrillos, belleza e indumentaria
El relevamiento de precios minoristas de C&T para la región del Gran Buenos Aires mostró un incremento del 2% mensual en octubre. El rubro con mayor suba fue “bienes y servicios varios”, con un 4,5%, impulsado por los aumentos en cigarrillos y artículos de tocador y belleza.
A su vez, indumentaria y esparcimiento crecieron alrededor del 3%. “En el caso de la ropa, se trata de un patrón habitual de octubre por la llegada de la temporada de verano. En esparcimiento, el alza de los paquetes turísticos se explicó por el feriado largo y la suba del tipo de cambio”, detalló el informe.
Desafíos para el Gobierno tras las elecciones
Con el resultado electoral definido, el Gobierno deberá retomar la desaceleración inflacionaria para recomponer el poder adquisitivo, que sigue deteriorado.
Según datos privados, los salarios registrados se encuentran en promedio un 4,7% por debajo de noviembre de 2023, y la brecha se ampliaría al 10,8% si se ajusta según la nueva canasta del IPC que el Indec implementará a partir de enero de 2026.


