La inflación de alimentos y bebidas registró en la primera semana de febrero una suba del 2,5% en Argentina, según la consultora LCG. El dato, el más alto desde la asunción de Javier Milei, se dio a nivel nacional y reavivó la preocupación por el impacto económico, las paritarias y la credibilidad del INDEC.
Inflación semanal: el mayor salto desde diciembre
Tras más de diez semanas con incrementos inferiores al 1%, los precios de los alimentos volvieron a acelerarse con fuerza. El relevamiento de LCG mostró que la primera semana de febrero cerró con un aumento del 2,5%, marcando un quiebre en la tendencia de desaceleración que venía mostrando el mercado.
En el promedio de las últimas cuatro semanas, la inflación mensual se ubicó en 1,6%, el doble de los registros previos, lo que encendió alertas entre analistas y consultoras privadas.
Los rubros que impulsaron la suba de precios
Alimentos y bebidas, los principales responsables
Más del 75% del aumento semanal estuvo explicado por fuertes incrementos en rubros sensibles del consumo diario. Las subas más relevantes fueron:
- Bebidas e infusiones para el hogar: +7,3%
- Panificados, cereales y pastas: +6%
- Productos lácteos y huevos: +2,3%
- Comidas listas para llevar: +1,9%
Según el informe, los productos que aumentaron representaron el 17% de la canasta relevada, dos puntos porcentuales más que la semana anterior, con una mayor dispersión de precios y valores extremos.
Inflación mensual y comportamiento de otros sectores
Aunque los aumentos fueron generalizados, la consultora destacó que el rubro Bebidas ayudó a moderar el promedio mensual frente a subas más fuertes en Carnes y Verduras, que ya acumulan incrementos superiores al 4% mensual.
Este escenario refuerza la volatilidad de los precios y dificulta la previsión de una trayectoria clara para la inflación en el corto plazo.
El impacto económico y financiero del dato inflacionario
Dudas sobre el INDEC y efectos en el mercado
Las consultoras advierten que la polémica en torno al INDEC comenzó a tener consecuencias concretas. En primer lugar, señalan que el ruido estadístico influyó en el mal desempeño reciente de acciones y bonos argentinos, en contraste con un contexto externo favorable.
Desde Outlier indicaron que el desempeño negativo del mercado local se explica, en parte, por la pérdida de confianza generada en torno a las estadísticas oficiales, justo después de un enero positivo para el Gobierno en materia financiera.
Otra de las advertencias apunta a los problemas prácticos que podrían surgir mientras no se actualice el índice de precios al consumidor. Las negociaciones salariales, los ajustes por inflación y los instrumentos indexados quedarían en una zona de incertidumbre.
Analistas alertan que las jubilaciones y los plazos fijos UVA podrían perder poder adquisitivo, mientras que las paritarias enfrentarán dificultades para definir referencias claras.
Además, en la city financiera señalan que la situación podría complicar el diálogo con el Fondo Monetario Internacional, justo antes de la llegada de una misión técnica para avanzar en una nueva revisión del acuerdo.


