La finca La Rosa, ubicada en la provincia de Holguín, se ha convertido en un referente de soberanía energética y alimentaria en Cuba.
Ante las limitaciones en el acceso a combustibles y fertilizantes convencionales por el bloqueo estadounidense, la finca implementa un modelo de ciclo cerrado que transforma residuos en recursos, reduciendo al mínimo el uso de químicos y fortaleciendo la sostenibilidad.
Biogás y biofertilizantes: energía limpia y suelos fértiles
El núcleo de la estrategia es el aprovechamiento de residuos porcinos y vacunos mediante una planta de biogás.
Energía limpia: el biogás se utiliza para la cocción de alimentos, mejorando la calidad de vida rural.
Biofertilizantes: el subproducto aporta nitrógeno, fósforo y potasio (1,5–5%) y hasta un 25% de proteínas, garantizando la nutrición de los suelos sin dependencia externa.
Tecnologías renovables en acción
La finca complementa su autonomía con:
Molinos de viento para extracción de agua.
Paneles solares fotovoltaicos para respaldar el sistema de riego.
Estos recursos permiten reducir el consumo de combustibles fósiles y aprovechar la alta radiación solar del Caribe.
Conocimiento y permacultura
Los aprendizajes de la finca se enriquecen con intercambios académicos nacionales e internacionales. Se aplican principios de permacultura y biodiversidad, obteniendo productos sanos y libres de aditivos sintéticos.
La comunidad de Velasco, en el área de Sierra Los Pajaritos, destaca por su participación en la red global de fincas agroenergéticas, alineando la agroecología cubana con movimientos internacionales que promueven alimentos buenos, limpios y justos.
Contexto político y energético
En enero de 2026, Estados Unidos firmó una orden ejecutiva que declaró una emergencia nacional, imponiendo restricciones al suministro de petróleo hacia Cuba.
Esto derivó en un desabastecimiento de combustible, pero también en solidaridad internacional y en la búsqueda de alternativas locales como la energía solar.
Energía solar: clave para la soberanía energética
La energía solar se ha convertido en un pilar para aliviar la crisis energética y reducir la dependencia de combustibles fósiles importados.
Puntos clave de la energía solar en Cuba
Solución a la crisis energética: frente a apagones prolongados, los paneles solares ofrecen una alternativa rápida y segura.
Alto potencial solar: radiación media de 5–6 kWh/m²/día, suficiente para gran parte del año.
Sostenibilidad ambiental: disminuye emisiones y contaminación acústica.
Ahorro y autonomía: kits solares permiten independencia energética y reducción de costos.
Aplicaciones sociales: se utilizan en consultorios médicos, hospitales rurales, escuelas y salas de televisión en áreas remotas.
La finca La Rosa demuestra que la innovación agroecológica puede ser una respuesta concreta frente a los desafíos del bloqueo y la crisis energética. Su modelo de ciclo cerrado, basado en biogás, biofertilizantes y energías renovables, posiciona la soberanía energética y alimentaria como un pilar de la sostenibilidad en Cuba.
Fuente: Noticias Ambientales


