Insólita escena en Sarandí: Rodrigo Insua salió vendado tras romper un vidrio en el vestuario

La noche de Copa Argentina en Sarandí venía torcida para Barracas Central, pero el entretiempo terminó de convertir el partido en una escena difícil de creer. Luego de un muy flojo primer tiempo ante Temperley, Rodrigo Insua salió a disputar el complemento con el brazo izquierdo completamente vendado, producto de un fuerte golpe contra un vidrio en el vestuario.

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Según trascendió en el estadio, un jugador del Guapo descargó su bronca rompiendo un vidrio durante el descanso, y al reanudarse el encuentro quedó en evidencia quién había sido el protagonista. Insua fue el único futbolista que regresó al campo con un vendaje compatible con cortes profundos, lo que rápidamente llamó la atención de propios y extraños.

Un vendaje que condicionó su rendimiento

La situación no fue menor. El lateral jugó el segundo tiempo visiblemente limitado: el dolor y la rigidez le dificultaron correr con normalidad, mover el brazo afectado e incluso realizar acciones básicas del juego. En varios pasajes del complemento se lo vio imposibilitado de levantar los brazos para ejecutar un lateral y con serias complicaciones para usar los dedos con naturalidad.

En medio de ese escenario incómodo y tenso, apareció un gesto que contrastó con la bronca del momento. Gabriel Hauche dio una muestra de compañerismo absoluto y, dejando de lado su rol de rival, se acercó para ayudar a Insua a atarse los cordones, ya que el defensor no podía hacerlo por sus propios medios.

La escena, ocurrida en el estadio de Arsenal en Sarandí, dejó una postal tan insólita como preocupante, en una noche de Copa Argentina que Barracas Central difícilmente olvide, no solo por el resultado sino por todo lo que ocurrió fuera del juego.

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