En el duelo entre San Lorenzo y Tigre por los octavos de final de la Copa Argentina, se olvidaron los intercomunicadores del árbitro. Además, San Lorenzo no pudo bañarse tras la derrota por falta de agua caliente.
Un partido de octavos de final de la Copa Argentina entre San Lorenzo y Tigre terminó siendo recordado no por el fútbol, sino por una serie de incidentes insólitos que pusieron en evidencia fallas organizativas graves. Desde la ausencia de intercomunicadores en la terna arbitral hasta la falta de agua caliente en el vestuario visitante, el encuentro en el Estadio Nuevo Francisco Urbano, en Morón, fue un cúmulo de irregularidades que afectaron a ambas instituciones, especialmente al «Ciclón», que además sufrió una derrota y se retiró del estadio sin poder bañarse.
El árbitro sin intercomunicador: un paso atrás en el tiempo
Minutos antes del pitido inicial, se descubrió que Yael Falcón Pérez, el árbitro principal, no contaba con los intercomunicadores para comunicarse con sus asistentes. Tampoco hubo VAR, como es habitual en este torneo.
La falta de comunicación obligó a la terna a actuar como en tiempos pasados: a gritos, a metros de distancia, en medio del ruido de las hinchadas y el intenso calor. Esta situación generó críticas inmediatas desde el entorno de San Lorenzo, que consideró que el error puso en riesgo la integridad del arbitraje.
Cabe destacar que el sistema de intercomunicación es obligatorio en todos los partidos de alto nivel, tanto en la Liga Profesional como en competiciones internacionales como la Copa Libertadores.
Yael Falcón Pérez: entre el héroe y la polémica
El árbitro, que fue designado recientemente para representar a Argentina en el Mundial de Clubes 2025 en Estados Unidos, tiene un historial mixto. En 2025, fue protagonista de un polémico encuentro entre River y Platense por los cuartos de final del Torneo Apertura, donde hubo reclamos por decisiones clave.
Pero también tuvo un momento heroico: salvó la vida de Isaías Olariaga, jugador de Defensores Unidos, tras un choque en un partido del Ascenso, cuando el defensor comenzó a convulsionar y Falcón actuó con primeros auxilios hasta la llegada de los médicos.
Sin embargo, también arrastra un antecedente bochornoso: en 2015, durante la final de la Primera D entre Atlas y Liniers, por el ascenso a la Primera C, su actuación fue cuestionada por una supuesta modificación irregular del campo de juego, que habría beneficiado a uno de los equipos.
San Lorenzo, sin agua caliente ni vestuario digno
Tras la derrota por 1-0 ante Tigre, con gol de Héctor Fértoli y expulsión de Alexis Cuello por doble amarilla, el malestar en el plantel de San Lorenzo no terminó en la cancha.
Al finalizar el partido, los jugadores descubrieron que el vestuario visitante no tenía agua caliente. Por razones de seguridad e higiene, el cuerpo médico del club decidió que no se bañaran.
Como consecuencia, el plantel abandonó el estadio vestido con la ropa de partido, sin poder realizar el protocolo post-partido. Fuentes del club confirmaron que esta situación nunca antes había ocurrido en un partido oficial.
Más irregularidades: vestuario cambiado y líneas corridas
El día comenzó mal para San Lorenzo:
- El club había solicitado el cambio de sede, alegando la cercanía entre Tigre y Deportivo Morón, pero la organización de la Copa Argentina rechazó el pedido.
- Al llegar al estadio, les asignaron el vestuario de visitante, aunque inicialmente se les había prometido el de local.
- Además, se detectó que el campo de juego estaba achicado medio metro por banda, lo que redujo el espacio de juego. Hay versiones que indican que fue un pedido de Tigre o del técnico de Morón, Walter Ota, aunque no se confirmó oficialmente.


