El invierno 2025 se perfila como uno de los más secos en el norte de la Patagonia en la última década.
Según datos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las lluvias acumuladas entre junio y agosto estuvieron muy por debajo de los valores históricos:
Junio: 60 mm (promedio: 140 mm)
Julio: 80 mm (promedio: 140 mm)
Agosto: apenas 40 mm hasta la fecha (promedio: 120 mm)
Este déficit hídrico sostenido desde diciembre de 2024 pone en jaque la temporada invernal y anticipa un verano con escasez de agua y riesgo ambiental elevado.
Oscilaciones térmicas y fenómenos inusuales
Aunque las temperaturas medias se mantuvieron dentro de los rangos habituales (entre 2,5 °C y 3,5 °C), se registraron episodios extremos:
Mínimas de hasta –14 °C, las más bajas en cinco años
Máximas superiores a 10 °C en agosto, más propias de septiembre
Estas fluctuaciones se vinculan con entradas de aire frío, masas subtropicales y ríos atmosféricos, que provocaron lluvias intensas pero sin acumulación de nieve en zonas altas.
La región cordillerana atravesó julio y agosto con nevadas débiles y esporádicas, de apenas 5 a 15 mm. El oceanógrafo Matías de Oto Proschle, del SMN, explicó al portal ríonegro.com que la mayoría de las precipitaciones fueron líquidas, incluso en zonas montañosas, debido a:
Inversiones térmicas: temperaturas más altas en altura que en el valle
Niebla persistente y nubes bajas
Ríos atmosféricos con aire cálido y húmedo, que aceleraron el derretimiento
La falta de nieve natural obligó a recurrir a nieve artificial para sostener la temporada turística en Bariloche.
Perspectivas climáticas: déficit prolongado y temperaturas elevadas
De Oto Proschle advirtió que, aunque podría haber un leve repunte de nevadas en lo que resta de agosto, no será suficiente para revertir el déficit acumulado. Si las lluvias no superan los 60 mm, este será el invierno más seco desde 2016 y 2021, años que al menos contaron con un agosto lluvioso.
Fuente: Noticias Ambientales


