El Parlamento israelí aprobó este miércoles, por un estrecho margen, un proyecto que impulsa la anexión de Cisjordania. La medida, apoyada por el bloque ultraderechista, generó una inmediata condena de la Autoridad Palestina, Hamas y la comunidad internacional.
El Parlamento de Israel (Knéset) dio este miércoles un primer paso hacia la anexión de Cisjordania, al aprobar en lectura preliminar una propuesta para aplicar la soberanía israelí sobre los asentamientos ubicados en ese territorio ocupado.
El texto fue aprobado por 25 votos a favor y 24 en contra, y deberá superar tres votaciones más antes de convertirse en ley. Según la iniciativa, “el Estado de Israel aplicará sus leyes y soberanía a las zonas de asentamiento en Judea y Samaria”, denominaciones con las que el gobierno israelí se refiere a Cisjordania.
“El Señor dio al pueblo de Israel la Tierra de Israel”
El proyecto fue impulsado por Avio Maoz, líder del partido Noam, de orientación ultrarreligiosa, quien justificó la iniciativa con argumentos religiosos vinculados al llamado Gran Israel.
Durante la sesión, Maoz declaró que “el Señor, bendito sea, dio al pueblo de Israel la Tierra de Israel”, en referencia a su reivindicación histórica sobre el territorio palestino.
El voto coincidió con la visita del vicepresidente estadounidense JD Vance a Israel, en el marco de las negociaciones por un posible alto el fuego en Gaza.
Apoyo de ministros ultraderechistas
El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, celebró la aprobación y afirmó:
“Ha llegado el momento de aplicar la soberanía plena sobre todos los territorios de Judea y Samaria, herencia de nuestros antepasados”.
Por su parte, Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional, publicó en X:
“¡Ha llegado el momento de la soberanía ahora!”.
Ambos ya habían presionado al primer ministro Benjamín Netanyahu para avanzar con la anexión, especialmente tras el reconocimiento del Estado palestino por parte de países como Reino Unido, Canadá y Australia.
La Autoridad Nacional Palestina (ANP) y el movimiento Hamas rechazaron con dureza el proyecto.
Hamas calificó la iniciativa como “nula, sin valor e ilegítima”, y advirtió que no cambiará el estatus de Cisjordania como “tierra palestina según la historia, el derecho internacional y la Corte Internacional de Justicia”.
En la misma línea, el Ministerio de Exteriores palestino sostuvo que Israel “no tiene ni tendrá soberanía sobre Cisjordania”, recordando que los territorios de Cisjordania, Jerusalén Este y Gaza conforman “una unidad geográfica indivisible bajo soberanía palestina”.
Cisjordania bajo control israelí desde los Acuerdos de Oslo
Desde los Acuerdos de Oslo, Israel mantiene control militar y civil sobre la llamada Área C, que representa alrededor del 60 % del territorio de Cisjordania.
El área cuenta con centenares de puestos de control militar y un sistema de permisos que limita el movimiento de los palestinos entre ciudades, lo que ha sido criticado por organismos internacionales como una violación a los derechos humanos.
La Corte Internacional de Justicia emplaza a Israel
En paralelo, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) instó al gobierno de Netanyahu a facilitar la ayuda humanitaria a Gaza, luego de advertir sobre un “impedimento sustancial” en el ingreso de asistencia durante meses.
El presidente del tribunal, Yuji Iwasawa, sostuvo que Israel, “como potencia ocupante, tiene la obligación de garantizar las necesidades básicas de la población local y no usar el hambre como método de guerra”.


