La reforma tributaria contemplada en el acuerdo entre el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI) apunta a eliminar el monotributo y a que todos los contribuyentes pasen al régimen general. Esto dejaría sin cobertura a miles de trabajadores y tendrá un impacto en las jubilaciones.
La abogada previsionalista María Silvia Rapisarda advirtió que el régimen simplificado permite acceder a aportes jubilatorios, obra social y asignaciones familiares. “Sin ese sistema, muchas actividades quedarán fuera de la seguridad social”, expresó.
“Podrían quedar afuera miles de trabajadores”
Rapisarda explicó que tanto la reforma impositiva como la previsional deben ser aprobadas por el Congreso. “Si lo hace por Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), se puede plantear una inconstitucionalidad”, remarcó.
A pesar de contar con pocos legisladores propios, el oficialismo logró aprobar varias iniciativas en los primeros meses de gestión. La abogada consideró que Milei podría avanzar con estas reformas por la misma vía o esperar una mejor composición parlamentaria después de las elecciones.
“Encarecería la actividad y quitaría derechos básicos”
El régimen del monotributo permite legalizar el trabajo de pequeños comerciantes, vendedores ambulantes, profesionales independientes y trabajadores de oficios, como peluqueros o técnicos. “Son personas con ingresos limitados que pagan un monto mensual que incluye IVA, Ganancias y aportes”, explicó.
Si se impone el régimen general, todo ingreso deberá tributar por separado y, en muchos casos, los trabajadores perderán derechos: no accederán a una prepaga, ni a asignaciones familiares, ni a aportes jubilatorios. “Eso encarece la actividad”, advirtió Rapisarda.
Además, señaló que el plan de Milei para el sistema previsional apunta a un modelo similar al de las AFJP, en el que cada aportante debe elegir la empresa que administrará sus fondos.
«El Estado quiere un sistema de capitalización; no hay un interés de tener un sistema de reparto», sentenció.


