El ex Gran Hermano Marcelo Corazza enfrenta desde este miércoles un juicio oral en los tribunales federales de Comodoro Py por su presunta participación en una red dedicada a la corrupción de menores. La causa también involucra a otros cuatro acusados y podría extenderse hasta fin de año.
Corazza llega al proceso en libertad con tobillera electrónica, luego de haber pasado cuatro meses detenido en el penal de Ezeiza. La Justicia lo acusa de integrar una organización que habría captado a jóvenes en situación de vulnerabilidad para someterlos a distintos tipos de explotación sexual.
En caso de ser declarado culpable, el ex participante de Gran Hermano podría recibir una condena de 3 a 15 años de prisión.
Quiénes son los otros acusados
Junto a Corazza, también están en el banquillo:
- Francisco Rolando Angelotti, señalado como líder de la banda, continúa en prisión preventiva.
- Leandro Aguiar, acusado de reclutar a los menores.
- Andrés Fernando Charpenet y Raúl Ignacio Mermet, imputados como coautores.
La acusación sostiene que el grupo actuó en Capital Federal, Buenos Aires y Misiones entre 1999 y marzo de 2023.
El debate está a cargo de los jueces Andrés Basso, Javier Feliciano Ríos y Fernando Machado Peloni. La primera audiencia se realiza en la sala B de los tribunales de Comodoro Py, y no se descarta que las siguientes sean a puertas cerradas por tratarse de delitos contra menores.
La fiscalía estará representada por Patricio García Elorrio, mientras que participarán más de 10 querellas en representación de las víctimas. Se prevé la declaración de más de 60 testigos.
Cómo comenzó la causa
El expediente se inició tras la denuncia de una víctima que, en 2001 y con apenas 14 años, relató un episodio con Corazza en el que este se habría masturbado frente a él dentro de un automóvil.
La investigación permitió establecer que no se trataba de un hecho aislado, sino de una asociación ilícita. Por ello, la causa pasó al fuero federal y quedó bajo la órbita del juez Ariel Lijo.
La elevación a juicio fue solicitada por los fiscales Carlos Rívolo y Alejandra Mángano, titular de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), quienes sostienen que los acusados formaban parte de una banda que explotaba sexualmente a menores varones.
Posibles consecuencias
El juicio busca determinar el grado de responsabilidad de cada imputado y esclarecer la magnitud de la red. Según los fiscales, la organización funcionó durante más de dos décadas y aún se investiga la existencia de más víctimas y participantes.


