Este jueves, el jurado de enjuiciamiento definirá si suspende de forma definitiva a Julieta Makintach como jueza, tras el escándalo en el juicio por la muerte de Diego Maradona. Mientras tanto, se espera que el gobernador Axel Kicillof acepte o rechace su renuncia, presentada la semana pasada.
Julieta Makintach enfrenta este jueves un punto decisivo en su carrera judicial. El jurado de enjuiciamiento deberá resolver si se aprueba su suspensión definitiva como magistrada del Tribunal en lo Criminal N° 2 de San Isidro, luego de su participación en el juicio oral por la muerte de Diego Maradona, que derivó en una fuerte controversia pública e institucional.
Si bien Makintach presentó su renuncia la semana pasada, su salida aún depende de la aceptación del gobernador bonaerense Axel Kicillof. Hasta que no haya una respuesta oficial, el proceso de juicio político continúa con normalidad.
Hasta ahora, la jueza estaba suspendida por 90 días por orden de la Corte Suprema de Buenos Aires, como medida preventiva. Sin embargo, la suspensión que se debate hoy en el jury tendría consecuencias más significativas: implicaría la retención parcial de su salario y marcaría una postura política firme por parte del cuerpo legislativo, que evaluará si existen fundamentos suficientes para su eventual destitución.
En caso de que Kicillof acepte la renuncia de Makintach, el juicio político quedaría automáticamente cancelado, ya que el objetivo del proceso es garantizar que los funcionarios judiciales permanezcan en sus cargos solo mientras mantengan una conducta adecuada.
Sin embargo, esta salida voluntaria no garantiza inmunidad: si se completara el jury y resultara destituida, Makintach no podría volver a ocupar un cargo en el Poder Judicial. Incluso, algunos colegios de abogados podrían negarle la matrícula, como ha sucedido en casos anteriores.
Además, su renuncia no le otorga acceso a la jubilación especial de magistrados, ya que no cumple con los requisitos mínimos de edad (62 años) ni de permanencia en el cargo. Aun así, podría acceder a la jubilación ordinaria de la caja bonaerense si continúa aportando desde otro empleo.
En su carta de renuncia, Makintach explicó que su decisión responde al impacto institucional del caso Maradona y al daño que la prolongación de su situación podría generar en la confianza pública hacia el Poder Judicial. “La credibilidad del sistema exige gestos firmes y decisiones ejemplares”, expresó, al tiempo que defendió su trayectoria como jueza y manifestó su compromiso con los valores republicanos y la ética judicial.


