Un informe del Fondo de Población de las Naciones Unidas reveló un preocupante descenso de la natalidad global. Según el estudio, el 20% de la población tiene menos hijos de los deseados por temor al futuro, mientras que el 39% lo hace por razones económicas. Argentina, con una caída del 40% desde 2014, lidera el descenso en América Latina.
El mundo experimenta una transformación demográfica sin precedentes. De acuerdo con el Informe del Estado de la Población Mundial elaborado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), se registra una caída sostenida de la tasa de natalidad en muchos países.
El estudio, basado en encuestas a 14.000 personas de 14 países que representan un tercio de la población global, revela que el 20% de los encuestados limita la cantidad de hijos por temor al futuro, mientras que un 39% señala las dificultades económicas como principal motivo.
Los nacimientos descendieron un 40% desde 2014
En el caso de Argentina, el panorama es especialmente alarmante. Desde 2014, los nacimientos se redujeron un 40%, convirtiéndose en el país con el descenso más marcado en América Latina.
Este fenómeno refleja un patrón que se extiende más allá de las fronteras nacionales y responde a factores globales como la incertidumbre económica, la crisis climática, la inseguridad política y los cambios sociales.
Cinco factores clave identificados por el UNFPA
El estudio del UNFPA identifica múltiples causas que influyen en la decisión de tener menos hijos. Estos son los principales motivos:
- Problemas de salud: Infertilidad, falta de acceso a servicios médicos adecuados.
- Situación económica: Desempleo, precariedad laboral y condiciones de vivienda inadecuadas.
- Elecciones personales: Cambios en los deseos reproductivos individuales o de pareja.
- Miedo al futuro: Inseguridad ante el cambio climático, conflictos bélicos, pandemias y degradación ambiental.
- Factores sociales: Falta de pareja, presión cultural o familiar.
Para la directora ejecutiva del UNFPA, Natalia Kanem, estas razones no deben tratarse desde modelos obsoletos de natalidad ideal, sino desde políticas públicas sensibles al contexto actual: “Es necesario repensar los enfoques tradicionales sobre quién debe reproducirse y por qué”, sostuvo.
Corea del Sur, Nigeria y EE.UU.: tres realidades opuestas
Fertilidad en extremos
Los 14 países analizados muestran contrastes marcados en sus tasas de fertilidad. Corea del Sur encabeza la lista con la más baja del mundo, mientras que Nigeria mantiene la más alta. Estados Unidos se sitúa en una posición intermedia, reflejando tensiones comunes entre expectativas familiares y condiciones reales.
Estos datos revelan que la problemática no distingue entre países desarrollados o en vías de desarrollo, sino que responde a factores múltiples, complejos y globales.
El descenso de la natalidad a nivel mundial no es solo una cuestión demográfica, sino un síntoma de un mundo en crisis: económica, ambiental y social. Comprender las verdaderas razones detrás de la decisión de tener menos hijos es clave para implementar políticas que garanticen no solo el crecimiento poblacional, sino también condiciones dignas para quienes eligen formar una familia.


