La CGT pondrá en marcha una recorrida por las provincias con el objetivo de bloquear la reforma laboral que el Gobierno busca debatir en el Congreso. La estrategia apunta a sumar respaldo político de gobernadores, en paralelo a la presión sindical y a la advertencia de nuevas medidas de fuerza.
Una estrategia política ante el debate en el Congreso
En la previa del tratamiento parlamentario, la central obrera definió un plan alternativo al paro general.
La conducción sindical buscará articular resistencia con mandatarios provinciales, en especial con los gobernadores peronistas y con aquellos que integran el espacio Provincias Unidas.
La gira estará encabezada por los miembros del triunvirato: Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello.
Reuniones previas con gobernadores
Antes de la presentación formal del proyecto, la CGT ya mantuvo encuentros con Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Carlos Sadir (Jujuy) e Ignacio Torres (Chubut), en la Casa de Chubut en Buenos Aires.
Pullaro destacó coincidencias generales con los planteos sindicales y remarcó la necesidad de equilibrio entre los distintos sectores sociales y económicos.
También admitió que el Parlamento deberá encontrar una salida legislativa que contemple los problemas estructurales del país.
Postura ambigua de las provincias
Los gobernadores no rechazan de plano la iniciativa oficial.
En el entorno de Pullaro reconocen que algunos puntos de la modernización laboral responden a necesidades actuales, aunque advierten sobre distorsiones que podrían afectar a trabajadores y al sector productivo.
Desde Santa Fe sostienen una mirada centrada en las pymes, con el objetivo de sostener el empleo y reducir el trabajo informal.
Una disputa desigual con la Casa Rosada
En la CGT admiten que la negociación con los gobernadores resulta compleja.
El Gobierno nacional cuenta con mayor capacidad de presión, sobre todo a través de recursos fiscales. Uno de los principales reclamos provinciales es la modificación del Impuesto a las Ganancias, por su impacto directo en la recaudación.
La postura de la CGT frente a la reforma
Jorge Sola cuestionó con dureza el proyecto impulsado por el Ejecutivo.
“A medida que se conoce el contenido real de la mal llamada reforma laboral, crece la percepción de que se busca profundizar la precarización y eliminar derechos constitucionales”, afirmó.
También apuntó contra el modelo económico: “No es la legislación laboral, sino una política que prioriza lo financiero y abandona la productividad, la que agrava la crisis de las pymes y destruye el tejido industrial”.
Advertencia al Congreso y a la Justicia
Sola reclamó a los legisladores votar en defensa de los trabajadores y anticipó un escenario judicial adverso para el Gobierno.
“Si el proyecto se aprueba, la Justicia va a declarar su inconstitucionalidad”, aseguró.
Además, negó la existencia de una comisión técnica negociadora en el Senado y denunció un tratamiento acelerado del proyecto.


