La CGT salió a la calle a discutirle al Gobierno el rumbo económico. Este jueves marchó frente al ex Ministerio de Industria en Diagonal Sur y Perú, en el centro porteño, para denunciar una «crisis profunda» de la industria nacional. Amenazaron con más conflicto sino cambian su modelo de país. Negaron querer una economía cerrada y pidieron una «apertura comercial inteligente».
El crecimiento de 1,9% de la industria en agosto no alcanzó para bajar el tono de la Confederación General del Trabajo (CGT). Parados decididamente como opositores, el triunvirato que conduce la central criticó el rumbo del Gobierno. Uno de sus integrantes, Cristián Jerónimo, le dejó una advertencia: «O cambian su estrategia de modelo del país, que lo único que hace es expulsar a los argentinos a la pobreza y agudiza su situación o la lucha se va a seguir profundizando».
Sin esperanzas de ser escuchados, la CGT apuntó a discutirle el diagnóstico económico del Gobierno. Si el presidente Javier Milei prometió que el 2028 será el mejor año de la historia si es reelegido, en el escenario afirmaron que «el pueblo argentino está triste. No lo entienden, dejen de mirar su metro cuadrado. Nuestro presidente vive en una realidad paralela. ¿Dónde están los 18 mejores meses que nos prometen?».
Como hizo con las familias endeudadas, la CGT levantó la bandera de la industria nacional, uno de los sectores más afectados por la transición económica comandada por Javier Milei. «Hoy nos movilizamos (…) para visibilizar la realidad del sector productivo y alertar la difícil situación que atraviesa, en especial la de las PyMEs, principal sostén del empleo», advirtieron en el documento «Las Malvinas son argentinas. La industria nacional también», difundido antes de la marcha. Esa consigna, escrita con estilo malvinero y mundialista, fue el telón de fondo del escenario al que se subieron los principales dirigentes de la CGT.
«No estamos proponiendo una economía cerrada, sino la necesidad de configurar una apertura comercial inteligente, en función de nuestros recursos y de nuestras posibilidades, pero con la certeza de que ningún país se desarrollo sin su industria», afirmaron en el documento.
La marcha no tuvo la densidad de otras épocas, pero reunió a cerca de 40.000 personas. Además del triunvirato integrado por Jerónimo (vidrios), Jorge Sola (seguros) y Octavio Argüello (camioneros), estuvieron Juan Carlos Schmid lider de la CATT (Transporte); Daniel Mallotti (Aduana); Mariano Vilar (conductores navales); Juan Pablo Brey (Aeronavegantes); Graciela Aleñá (Viales nacionales); Roberto Coria (Guincheros); Mario Preiss (Caucho); entre otros representantes gremiales.
Fuente: Ambito


