La industria de San Luis atraviesa un momento crítico. La baja del consumo y el avance de las importaciones frenan la producción local, generando un panorama complejo para el sector. Eduardo Mirengo, presidente de la Cámara de Industria de San Luis, describió la situación como desoladora y sin una salida clara a la vista. La contracción del mercado interno y la fuerte competencia de productos extranjeros impactan de manera directa en la actividad productiva de la provincia.
Preocupación industrial: Caída del consumo y costos elevados
“Estamos muy preocupados. Entendíamos que esto se iba a acomodar, pero no está sucediendo”, afirmó Mirengo. El industrial detalló los principales factores que afectan al sector: “El consumo ha caído y eso hace que la rueda no gire. La importación de productos terminados impacta fuertemente en la industria nacional, y los costos de la energía siguen altos. La energía eléctrica sube cada mes un punto o un punto y medio más que la inflación”. Esta combinación de factores ejerce una presión significativa sobre las empresas locales, reduciendo su capacidad de producción y rentabilidad.
Cambios a nivel nacional: Eje impositivo y apertura comercial
Mirengo consideró que se necesitan cambios urgentes a nivel nacional, especialmente en la política impositiva. Su objetivo es que la industria pueda seguir funcionando y mantenga su competitividad.
Analizó, en este punto, que “hay que tener mucho cuidado con la apertura indiscriminada, sobre todo de productos chinos e indios. Ellos están subsidiados y realizan maniobras en sus países. Eso va a perjudicar mucho a la industria nacional. Por eso, abogamos por la reducción de impuestos, como los ingresos brutos y Ganancias”. La preocupación radica en la dificultad de competir con productos que llegan con ventajas desleales, poniendo en riesgo la sustentabilidad de las empresas locales y los puestos de trabajo que generan.
Financiación y competitividad
El presidente de la Cámara de Industria de San Luis también remarcó la necesidad de implementar una política de préstamos con tasas bajas. Este tipo de financiación permitiría a las industrias invertir en nueva maquinaria y tecnología, un paso esencial para modernizarse y poder ser competitivas en el actual escenario económico. La falta de acceso a créditos accesibles dificulta la inversión y el crecimiento, consolidando la retracción que hoy experimenta el sector manufacturero puntano. La visión de Mirengo subraya la urgencia de medidas que reactiven la economía y protejan la producción local frente a los desafíos externos e internos.


