El Juzgado Federal N°1 de La Plata dictó una medida cautelar para que el Gobierno de Javier Milei garantice de manera inmediata el funcionamiento del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), organismo fundamental para la restitución de identidades y las investigaciones por delitos de lesa humanidad.
El BNDG, creado en 1987, atraviesa una grave crisis presupuestaria que pone en riesgo tareas esenciales como la preservación de muestras biológicas, la seguridad, la limpieza y el mantenimiento edilicio. Según informes oficiales, el presupuesto aprobado para 2026 cubre apenas el 55,96% de los fondos solicitados, situación que podría comprometer la cadena de custodia y la validez de las pericias genéticas.
La resolución fue firmada por el juez federal Ernesto Kreplak, quien ordenó al jefe de Gabinete Manuel Adorni y al Ministerio de Justicia adoptar medidas urgentes para asegurar la operatividad del organismo y preservar el Archivo Nacional de Datos Genéticos.
Además, la organización Abuelas de Plaza de Mayo se presentó como querellante para reforzar la urgencia del reclamo. Desde la asociación advirtieron que “cualquier interrupción del Banco afectaría pruebas irreemplazables” y pondría en riesgo las obligaciones internacionales de Argentina vinculadas a la verdad, la identidad y la justicia.
La decisión judicial representa un paso clave para evitar la paralización de un organismo que, desde hace casi cuatro décadas, cumple un rol central en la búsqueda de personas apropiadas durante la última dictadura militar y en la reparación de las víctimas del terrorismo de Estado.


