Jaqueline Garcés, la mujer acusada de intentar incendiarse en Casa de Gobierno, aseguró que un policía fue quien arrojó nafta durante el episodio. Explicó que se encadenó en la Torre 1 de Terrazas del Portezuelo para reclamar por su situación laboral, ya que desde noviembre se encuentra sin trabajo.
Además, negó haber presentado certificados médicos falsos, como señaló el Gobierno. “Nunca presenté un certificado trucho”, afirmó en declaraciones a SanLuis24 Radio.
Trabajaba en el Hospital Pediátrico
Garcés, de 58 años, trabajó en el Hospital Pediátrico de San Luis hasta este año. Llevaba 25 años contratada por el Estado provincial. Su vínculo laboral fue rescindido tras el escándalo por los certificados médicos falsificados que permitían ausencias laborales sin justificación.
“Me até con una cadena y tenía una botellita”
Relató que, cada 15 días, va a Terrazas a pedir la restitución de su trabajo, pero siempre recibe evasivas. Por eso, decidió encadenarse este lunes frente a la Torre 1.
«Me até con una cadena y tenía una botellita. Viene un comisario de ahí de la Casa de Gobierno y yo le decía que le iba a entregar la botellita. Al rato baja el jefe de seguridad del gobernador (Claudio Poggi), yo voy a saludarlo, a darle la mano, y el comisario ese manotea la botella y la tira», describió.
Tras el episodio, fue reducida por personal policial hasta que llegó un patrullero de la Comisaría 3°, que la trasladó detenida. Permaneció en un calabozo hasta pasada la medianoche.
La versión oficial
A través de la Agencia de Noticias del Gobierno, la administración de Claudio Poggi informó que Garcés fue despedida por presentar certificados médicos apócrifos y que fue detenida por generar disturbios en el edificio gubernamental.


