La Universidad Nacional de San Luis (UNSL) entregó el premio Rector Mauricio Amílcar López a “Taty” Almeida, docente, activista y presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. El acto se realizó en el Día de los Derechos Humanos, fecha en la que la casa de estudios otorga este galardón desde 1994.
La ceremonia comenzó con la ofrenda floral en homenaje a Mauricio López. Luego continuó en el Auditorio, donde se conformó la mesa de autoridades y se leyeron las resoluciones que formalizaron la entrega del premio y de las menciones especiales.
Mención especial al Colectivo de Mujeres de San Luis
En primer lugar, el rector Raúl Gil entregó una mención especial al Colectivo de Mujeres de la Ciudad de San Luis. Nataly, una de sus integrantes, agradeció el reconocimiento y destacó el trabajo del comedor que sostienen desde hace 17 años, brindando alimento a niños y abuelos.
El homenaje a “Taty” Almeida
Tras la mención, Paola Figueroa, coordinadora de Derechos Humanos de la UNSL, habló sobre “Taty”, a quien definió como una de las figuras “más entrañables y aguerridas” de la lucha por los Derechos Humanos en Argentina. “Su trayectoria está marcada por una convicción profunda: la defensa inclaudicable de la memoria, verdad y justicia”, expresó. También resaltó que “Taty” sigue caminando con su historia y su voz, recordando que la memoria es un acto cotidiano y que la democracia se defiende ejerciéndola.
El Rector entregó el premio a María Fabiana Almeida, hija de “Taty”. “Este reconocimiento es una caricia al alma para mi mamá”, dijo antes de mencionar a su hermano Alejandro, desaparecido, y la labor pacífica e incansable de las Madres como un aprendizaje para toda la sociedad. “Muchísimas gracias en nombre de mi madre, de mi hermano, de los 30.000”, cerró.
Memoria, verdad y justicia como legado
Gil afirmó que el acto representa “la instancia institucional más significativa y trascendente en la permanente lucha por la memoria, verdad y justicia”. Agregó que la figura de “Taty” y el legado de las Madres y Abuelas recuerdan que esa lucha sigue siendo la base de la democracia.
“Este Premio es un homenaje a su vida, dedicada a buscar a su hijo Alejandro y a los miles de desaparecidos, y un llamado a las nuevas generaciones a tomar la posta en la defensa de los Derechos Humanos”, concluyó.
El evento cerró con la proyección de un video de “Taty” Almeida, quien agradeció la distinción y envió al Rector un pañuelo blanco, símbolo de la lucha de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.


