El ciudadano mexicano Salvador Zubirán Rabay fue liberado por orden de la justicia de la Ciudad de México, pese a estar acusado de mantener en cautiverio y abusar durante casi dos años de su exesposa, la argentina Priscila Sand. La joven, que logró escapar en abril de 2025 junto a su hijo de nueve meses, denunció públicamente que ahora teme por su vida y la de su entorno cercano.
La denuncia y la liberación del acusado
Sand había señalado a su exmarido por violencia familiar, violación y privación de la libertad. Tras su huida, inició una batalla legal en México para que se juzgara a Zubirán Rabay.
Sin embargo, la Séptima Sala Penal de la Ciudad de México, a través del magistrado Javier Raúl Ayala Casillas, firmó la liberación del acusado a fines de agosto.
Desde sus redes sociales, la víctima responsabilizó tanto al juez como a su expareja por cualquier daño que pudiera sufrir ella, su hijo o su equipo legal. “Aunque la Justicia hoy me haya fallado, mi verdad no se calla”, advirtió en un mensaje público.
Un historial de denuncias y violencia
El caso no es aislado. Según un informe difundido en mayo por el medio mexicano N+, Zubirán Rabay acumula al menos 12 causas en diferentes fiscalías entre 2006 y 2025. Entre los delitos figuran lesiones culposas, amenazas, robo de vehículo, abuso, violencia familiar y privación de la libertad.
En el mismo documental, Sand relató parte del calvario vivido: “Me hacía la desmayada para que me deje de golpear. Y él me decía: ‘Muérete, muérete’”.
La liberación del acusado provocó indignación en redes sociales y entre colectivos feministas que denuncian la falta de protección judicial hacia las víctimas de violencia de género en México.
Sand expresó que la decisión judicial es “devastadora” y representa una traición no solo hacia ella, sino hacia todas las mujeres que confiaron en que denunciar serviría para obtener justicia.


