El Gobierno nacional oficializó el Decreto 196/2025, que introduce importantes modificaciones en la Ley de Tránsito y Seguridad Vial. Desde ahora, renovar la licencia de conducir será más simple y rápido gracias a un sistema digitalizado que alcanza a todo el país. La nueva normativa impacta tanto a conductores particulares como a profesionales.
Con el objetivo de agilizar los trámites y modernizar el sistema vial, el Ejecutivo implementó una reforma integral en la gestión de licencias de conducir. A partir del Decreto 196/2025, los ciudadanos podrán realizar la renovación del carnet de forma más accesible, sin necesidad de acudir presencialmente a centros municipales.
Uno de los principales cambios es la validación oficial de la Licencia Nacional de Conducir en formato digital, disponible a través de la aplicación Mi Argentina. A partir de esta actualización, la versión física del carnet se vuelve opcional, manteniéndose la misma validez legal en controles de tránsito en todo el territorio nacional.
Los conductores de vehículos particulares (categorías A, B y G) ahora solo deberán realizar una evaluación psicofísica con un profesional médico habilitado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV).
Este nuevo esquema elimina la necesidad de asistir a oficinas municipales, ya que el trámite podrá completarse completamente en línea, cargando la documentación en un portal digital similar al de las recetas médicas electrónicas.
Para los choferes de transporte de pasajeros y de carga, el cambio más relevante es la eliminación de la Licencia Nacional de Transporte Interjurisdiccional (LiNTI). A partir de ahora, las licencias de tipo C, D y E serán suficientes para circular entre provincias, evitando duplicaciones innecesarias.
Además, las jurisdicciones habilitadas por la ANSV podrán emitir licencias profesionales, sin exigir que el domicilio del conductor coincida con el de la licencia. Esto representa un avance importante para quienes se trasladan por motivos laborales o personales.
La nueva normativa también abre el sistema de renovación a una mayor cantidad de prestadores de salud. Cualquier médico o centro con equipamiento adecuado podrá inscribirse para realizar los controles psicofísicos exigidos, lo que fomentará la competencia y facilitará el acceso en zonas alejadas.


