El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó su solidaridad con Cristina Fernández de Kirchner luego del fallo de la Corte Suprema argentina que confirmó su condena por administración fraudulenta. El líder brasileño valoró la fortaleza de la exmandataria y denunció un uso político del sistema judicial, reavivando el debate sobre el lawfare en América Latina.

Tras la resolución de la Corte Suprema de Justicia de Argentina que confirmó la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para cargos públicos a Cristina Kirchner, Lula da Silva publicó un mensaje de respaldo en sus redes sociales.
«Le hablé de la importancia de que se mantenga fuerte en estos tiempos difíciles», escribió el presidente brasileño en su cuenta de X, destacando la «serenidad y determinación» con la que su par argentina enfrenta la situación judicial.
La Corte Suprema de Argentina ratificó recientemente la sentencia contra Cristina Fernández de Kirchner por el delito de administración fraudulenta en perjuicio del Estado, en el marco de la causa por las licitaciones viales en Santa Cruz. La decisión implica seis años de prisión y la inhabilitación de por vida para ocupar cargos públicos.
Este fallo generó un amplio revuelo político tanto dentro como fuera del país, con acusaciones de persecución judicial y fuerte respaldo por parte de líderes internacionales.
Lula da Silva y Cristina Kirchner comparten una historia de liderazgo regional en América Latina y una relación política cercana. Ambos han denunciado en distintas oportunidades haber sido víctimas de lawfare, el uso del aparato judicial con fines políticos.
El propio Lula fue condenado y encarcelado en 2018, hecho que le impidió participar en las elecciones presidenciales de ese año, a pesar de ser el favorito en las encuestas. Su caso fue posteriormente anulado por irregularidades procesales.
La decisión del máximo tribunal argentino fue repudiada por diversas figuras políticas de Europa. En España, dirigentes como Irene Montero, Ione Belarra y Gerardo Pisarello coincidieron en calificar la sentencia como parte de una «guerra sucia judicial» contra dirigentes populares.
Desde Francia, Jean-Luc Mélenchon tildó de corruptos a los magistrados responsables del fallo y estableció paralelismos con la situación judicial que enfrentó Lula en Brasil. Por su parte, la diputada Sophia Chikirou advirtió sobre un intento de proscripción de Cristina Kirchner de cara a las elecciones de octubre de 2025.
El respaldo de Lula da Silva a Cristina Kirchner reaviva el debate sobre el uso del poder judicial con fines políticos en América Latina. Con un fallo firme en su contra y crecientes muestras de apoyo internacional, la expresidenta argentina sigue siendo una figura central en la escena política regional. Las denuncias de lawfare abren una nueva etapa de confrontación institucional en un contexto electoral clave para 2025.


