El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, llegará a Buenos Aires el 2 de julio para participar en la Cumbre del Mercosur, pero no tiene previsto visitar a Cristina Fernández de Kirchner. El breve tiempo de estadía, cuestiones judiciales y su actual imagen política en Brasil hacen inviable el encuentro.
El mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva arribará a la Argentina el miércoles 2 de julio con motivo de la Cumbre del Mercosur, que se celebrará al día siguiente en el Palacio San Martín. Su estadía será de pocas horas y estará completamente abocada a compromisos oficiales. Por este motivo, no está previsto que visite a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, con quien mantiene una relación de amistad de larga data.
Fuentes gubernamentales en Brasilia confirmaron que no habrá encuentro, en parte porque cualquier visita a Cristina —que se encuentra cumpliendo prisión domiciliaria— requeriría autorización judicial. “Muy complicado”, afirmaron.
Desde el entorno del presidente brasileño también se remarcó que Lula estará en Buenos Aires en carácter de jefe de Estado, a diferencia de otras visitas con tinte ideológico, como la que realizó Javier Milei a Brasil para asistir al foro CPAC junto a Jair Bolsonaro.
Además, Lula atraviesa un momento político complejo. Según las encuestas Ipsos-Ipec y Paraná Pesquisas, más del 55% de los brasileños desaprueban su gestión. En este contexto, una visita a Cristina Kirchner podría desencadenar críticas internas que afectarían aún más su imagen, especialmente cuando aún no definió si será candidato en las elecciones presidenciales de 2026.Lula atraviesa su tercer mandato sin un sucesor definido dentro del Partido de los Trabajadores (PT).
Mientras tanto, la oposición de derecha busca reorganizarse tras la inhabilitación judicial de Jair Bolsonaro. Entre los posibles candidatos emergen figuras como el gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas, y Michelle Bolsonaro, esposa del expresidente.
La relación entre Lula y el presidente argentino Javier Milei es prácticamente nula. Aunque compartieron eventos internacionales como el G7, el G20 y anteriores cumbres del Mercosur, no mantuvieron contacto directo. Se espera que el encuentro de la próxima semana sea meramente protocolar.
A pesar de sus diferencias ideológicas, ambos gobiernos coinciden en impulsar el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. Según fuentes diplomáticas, el tratado podría concretarse en diciembre en Brasilia, bajo la presidencia pro tempore de Lula, que será traspasada por Milei en esta próxima cumbre.
Al mismo tiempo, Lula enfrenta críticas por problemas heredados del gobierno anterior, como el cobro indebido a jubilados, que impactan directamente en su administración.
La relación entre Lula y el presidente argentino Javier Milei es prácticamente nula. Aunque compartieron eventos internacionales como el G7, el G20 y anteriores cumbres del Mercosur, no mantuvieron contacto directo. Se espera que el encuentro de la próxima semana sea meramente protocolar.
A pesar de sus diferencias ideológicas, ambos gobiernos coinciden en impulsar el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. Según fuentes diplomáticas, el tratado podría concretarse en diciembre en Brasilia, bajo la presidencia pro tempore de Lula, que será traspasada por Milei en esta próxima cumbre.


