Madre Teresa de Calcuta: vida, críticas y canonización récord

La Madre Teresa de Calcuta, símbolo de solidaridad y Premio Nobel de la Paz, fue canonizada en 2016 por el papa Francisco, apenas 19 años después de su muerte. Su figura, sin embargo, no estuvo exenta de críticas ni de cuestionamientos.

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Nacida el 26 de agosto de 1910 en Uskub, entonces parte del Imperio Otomano (hoy Skopie, Macedonia del Norte), Agnes Gonxha Bojaxhiu creció en una familia albanesa que atravesó dificultades económicas tras la muerte de su padre. A los 18 años ingresó al noviciado de las Hermanas de Loreto y fue enviada a Calcuta, India, donde adoptó el nombre Teresa en honor a Santa Teresita de Lisieux, patrona de los misioneros.

La hambruna de Bengala en 1943 marcó un punto de quiebre. Ante la miseria y la muerte en las calles, Teresa aseguró haber recibido un llamado divino para dedicar su vida a los más pobres. En 1950 fundó las Misioneras de la Caridad, con el lema: “Amar y cuidar a los más pobres entre los pobres”.

Expansión de su obra

La misión comenzó en Calcuta atendiendo enfermos, leprosos, huérfanos y moribundos. Con el tiempo, la congregación creció hasta contar con más de 6.000 religiosas en más de 100 países, gestionando escuelas, hospitales y hogares de acogida.

Su labor humanitaria trascendió fronteras y en 1979 fue reconocida con el Premio Nobel de la Paz. Personalidades como Lady Di y líderes políticos de todo el mundo se acercaron a apoyar sus iniciativas.

Críticas y controversias

El papel de Christopher Hitchens

Aunque venerada por millones, Madre Teresa también tuvo detractores. El periodista y escritor británico Christopher Hitchens fue designado como “abogado del diablo” en el proceso de canonización. En su libro The Missionary Position la acusó de promover la pobreza en lugar de combatirla, de mantener posturas rígidas contra el aborto y el divorcio, y de ofrecer condiciones precarias en sus hospitales.

Sus críticos señalaron además que parte de los fondos recaudados se destinaban a difundir ideas religiosas en lugar de mejorar la atención médica. En defensa, las Misioneras de la Caridad sostuvieron que su ayuda llegaba a personas que de otro modo habrían muerto sin ningún cuidado.

Tras su muerte en Calcuta el 5 de septiembre de 1997, Madre Teresa fue despedida con honores de Estado en India, un reconocimiento reservado solo a figuras como Gandhi o Nehru.

El papa Juan Pablo II aceleró su proceso de beatificación, mientras que el papa Francisco la canonizó en 2016 tras reconocer como milagro la curación inexplicable de un hombre brasileño con tumores cerebrales. Así, en tiempo récord, se convirtió en Santa Teresa de Calcuta.


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