El dirigente político Martín Ayerbe sostuvo que el nacionalismo es un pilar fundamental del justicialismo y criticó la falta de un plan para recuperar la industria nacional y el comercio exterior.
Además, cuestionó el modelo agroexportador, la administración de los recursos energéticos y la ausencia de una estrategia soberana para el desarrollo del país.
Ayerbe afirmó que el nacionalismo cultural es la “cuarta bandera del justicialismo”, junto a la soberanía política, la independencia económica y la justicia social.
Y agregó que los sectores que debaten sobre el 24 de marzo evitan discutir temas centrales como la recuperación de los ferrocarriles, los puertos y el control de la energía.
“El país sigue administrado como una colonia, con políticos que alternan en el poder, pero responden a intereses extranjeros”, denunció. También señaló que no hay planes para reactivar la producción de acero, ampliar el refino de petróleo ni reconstruir los mataderos municipales.
Sobre el modelo agroexportador, Ayerbe advirtió que la soja genera miseria para el país porque favorece a multinacionales, mientras que los pequeños productores quedan relegados a ser arrendadores. Y explicó que el sistema actual, basado en grandes extensiones de tierra y el uso de herbicidas, expulsa a los trabajadores del campo.
En relación con la industria ganadera, propuso aumentar el stock de 50 a 250 millones de cabezas de ganado, promoviendo la producción de novillos pesados en lugar de la venta prematura de terneros. Para esto, consideró esencial una Junta Nacional de Carne que estabilice precios y garantice el crecimiento del sector.
Ayerbe indicó que el actual comercio exterior, asegurando que está controlado por Estados Unidos, Inglaterra y Francia. Propuso crear una flota mercante nacional que permita manejar las propias exportaciones, reducir costos y generar ingresos constantes para el país.
“El pueblo argentino quiere discutir estos temas, no superficialidades”, afirmó. Durante una charla en Mar del Plata, destacó que Argentina paga 20.000 millones de dólares en fletes marítimos, cuando podría reducir esa cifra y reinvertir los fondos en ferrocarriles y puertos.
Ayerbe insistió en que el camino para el desarrollo requiere un Estado empresario que impulse la industrialización y recupere el control de sectores estratégicos.


