El jueves se conoció la carta que dejó Laura Leguizamón, la mujer de 51 años señalada como autora de la masacre en Villa Crespo, donde asesinó a su esposo e hijos antes de quitarse la vida. El mensaje, escrito a mano, contiene frases inquietantes y referencias que podrían aportar datos clave a la investigación.
La investigación por el múltiple homicidio en un departamento del barrio porteño de Villa Crespo incorporó una prueba clave: la carta que escribió Laura Leguizamón antes de cometer el crimen. El manuscrito, hallado con manchas de sangre y con letras temblorosas, incluye frases como “Todo mal, fue mucho. Los amo” y aparentes datos sobre el desbloqueo de los teléfonos de la familia.
Según fuentes cercanas al caso, el trazo irregular y el uso combinado de imprenta y cursiva sugieren un estado de alteración mental. La hoja A4, escrita a mano, contenía expresiones como “Les arruinaba la vida”, “Con lo que íbamos a pasar” y una mancha de sangre que tapaba parte de la palabra “calle”.
La hermana de Laura fue una de las primeras personas en llegar a la escena, ubicada en la calle Aguirre al 295. Apenas vio la situación, no dudó en decirle a la policía: “Fue mi hermana”. Confirmó además que Laura estaba bajo tratamiento psiquiátrico, lo que fortaleció la hipótesis de que fue la autora de los crímenes.
La autopsia confirmó sus sospechas: el marido fue apuñalado mientras dormía y no presentó signos de defensa. La hipótesis indica que podría haber estado sedado.
De acuerdo con la reconstrucción judicial, Laura atacó primero a su pareja con una cuchilla de grandes dimensiones. Luego fue al cuarto de los hijos, de 12 y 15 años, que dormían en una litera. Uno fue apuñalado en la habitación; el otro intentó huir, pero ella lo alcanzó y asesinó en el comedor.
Una vez perpetrado el crimen, Leguizamón volvió a la habitación, se acostó junto al cuerpo de su esposo y se autolesionó. Finalmente, se arrastró hasta el baño, donde murió.
En el margen de la carta, los peritos hallaron anotaciones que podrían ser claves de acceso a los celulares de la familia. Una frase destacada decía: “Mi tel es ‘L’”, en aparente referencia a un patrón de desbloqueo. La presencia de estos datos podría ayudar a esclarecer el trasfondo emocional o psicológico del hecho.
Además, el contenido del mensaje presenta menciones a sus padres y frases desconectadas, lo que refuerza la teoría de que Laura se encontraba en un profundo desequilibrio mental.


