El presidente Javier Milei cuestionó duramente al Senado argentino tras el rechazo del proyecto de Ley Ficha Limpia, que buscaba impedir candidaturas de personas condenadas. La votación cerrada dejó sin sanción definitiva a la iniciativa, que ya tenía media sanción en Diputados.
El presidente Javier Milei expresó su repudio al rechazo del proyecto de Ley Ficha Limpia en el Senado, una propuesta respaldada por La Libertad Avanza, el PRO y la UCR, pero que no logró la mayoría necesaria para su aprobación definitiva. En un comunicado oficial desde la cuenta «Oficina del Presidente» en la red social X, el mandatario afirmó: “El Senado se consolida como el refugio de la casta política argentina”, calificando de “lamentable” el desempeño de los legisladores nacionales.
El proyecto pretendía impedir que personas con condenas judiciales en segunda instancia pudieran postularse a cargos públicos o asumir funciones dentro del Estado. Aunque contaba con media sanción de la Cámara de Diputados, no alcanzó los 37 votos requeridos en la Cámara alta.
Con 36 votos a favor, 35 en contra y ninguna abstención, la iniciativa fue rechazada por el Senado. Fue clave la postura de los senadores misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, del Frente de la Concordia, quienes suelen alinearse con el oficialismo pero en esta ocasión votaron en contra. El resultado impide que el proyecto vuelva a tratarse hasta el inicio del próximo período legislativo, en marzo de 2026.
Durante la maratónica sesión de más de diez horas, 36 senadores expusieron sus argumentos. Desde el bloque de Unión por la Patria, se denunció que la ley tenía como objetivo específico impedir una eventual candidatura de Cristina Kirchner, condenada en segunda instancia por el caso Vialidad.
La propuesta legislativa buscaba excluir de cargos públicos a personas con condenas judiciales confirmadas por la Cámara de Casación. Según sus impulsores, la norma apuntaba a fortalecer la integridad de los funcionarios y mejorar la transparencia institucional.
Por su parte, senadores opositores como los del PRO, La Libertad Avanza y la UCR defendieron la medida como un paso hacia una política más ética. En contraste, sus detractores consideraron que se trataba de una maniobra de proscripción política.
Actualmente, la Ley Ficha Limpia ya rige en nueve provincias argentinas, lo que refuerza el debate sobre su implementación a nivel nacional.
El Gobierno nacional emitió un comunicado en el que anticipa que continuará impulsando la aprobación de la norma. “El Presidente Javier G. Milei no descansará hasta que Ficha Limpia se convierta en ley”, afirmó el texto, insistiendo en que la integridad y la justicia deben prevalecer en la política argentina.
Desde la Casa Rosada consideran que el rechazo refleja una decisión orientada a preservar intereses personales y partidarios por encima del bien común.


