Tras la derrota legislativa del jueves en el Senado, el presidente Javier Milei reafirmó su estrategia de confrontación total. En un extenso discurso en la Bolsa de Comercio, anunció vetos, judicialización y la posibilidad de revertir los cambios en caso de que sus objeciones fracasen. El conflicto con gobernadores y el Congreso se profundiza.
Un mensaje claro: “guerra contra todos”
El presidente Javier Milei ratificó su hoja de ruta luego de que el Senado aprobara varias leyes impulsadas por la oposición, incluyendo mejoras jubilatorias y medidas de emergencia social. Durante un acto en la Bolsa de Comercio, el mandatario advirtió que vetará las normas sancionadas y, si el Congreso rechaza su veto, recurrirá al Poder Judicial. En caso de no prosperar esa vía, asumirá el resultado como un «daño mínimo» y prometió revertirlo tras las elecciones de octubre.
Qué leyes aprobó el Senado y por qué generaron tensión
Reformas con amplio respaldo y enfoque social
El paquete legislativo aprobado incluye:
- Recomposición de haberes jubilatorios
- Moratoria previsional
- Emergencia en discapacidad
Estas iniciativas contaron con el apoyo de casi todo el arco político, logrando en algunos casos la unanimidad y, en otros, los dos tercios de los votos. Además, el Senado dio media sanción a dos proyectos clave para los gobernadores: la redistribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y del impuesto a los combustibles, surgidos de un acuerdo sin precedentes entre los 23 mandatarios provinciales y el jefe de Gobierno porteño.
La reacción del Gobierno y el impacto político
Vetos, advertencias y presión institucional
La reacción presidencial fue inmediata. Milei anticipó que no permitirá que estas leyes avancen sin enfrentarlas, vetándolas si es necesario. Además, remarcó que si la Justicia tampoco acompaña sus planteos, esperará a que el electorado le devuelva poder en octubre.
Este posicionamiento generó tensión con aliados y figuras cercanas, como el senador Luis Juez, quien apoyó algunas de las propuestas tras contar una experiencia personal vinculada a la discapacidad de su hija.
Acuerdos provinciales y presión por recursos
Por primera vez, gobernadores de todos los signos políticos consensuaron proyectos para mejorar la asignación de fondos a sus jurisdicciones. Aunque las medidas tienen un bajo impacto fiscal (0,2% del PBI), el Ejecutivo las rechazó. Las provincias, que sufren restricciones presupuestarias, reclaman una reglamentación más equitativa del reparto de recursos y observan con preocupación la rigidez del Gobierno nacional.
Una estrategia de ruptura total
Desde el triunfo de La Libertad Avanza, el oficialismo abandonó los acuerdos amplios y apuesta por un modelo competitivo y centralizado. En varias provincias, incluso, promueve candidatos propios para disputarle poder territorial a sus socios circunstanciales. Esta estrategia tensiona aún más el vínculo con las gobernaciones, que ahora ven bloqueado el acceso a fondos y representación política.


