El presidente Javier Milei confirmó que el Gobierno trabaja en un decreto para facilitar el ingreso de dólares no declarados. La medida busca captar los fondos fuera del sistema formal y reactivar la economía, en medio de la escasez de reservas en el Banco Central.
En una reciente entrevista televisiva, el presidente Javier Milei reveló su intención de permitir el ingreso de dólares en negro al circuito legal sin sanciones ni controles estrictos. La iniciativa, conocida como “tapón fiscal”, se basa en una herramienta similar implementada en los años ‘90 durante el gobierno de Carlos Menem, cuando se otorgó una suerte de amnistía fiscal a los capitales no declarados.
Según fuentes del Ministerio de Economía, el proyecto está avanzado y se instrumentará mediante decreto, lo que evitaría la necesidad de pasar por el Congreso. La medida apunta a eliminar declaraciones juradas que actualmente permiten el cruce automático de datos entre la AFIP y el Banco Central.
Actualmente, las declaraciones juradas de Ganancias y Bienes Personales son utilizadas para detectar inconsistencias o presunto lavado de dinero. Suprimir este mecanismo limitaría la capacidad de control del Estado y facilitaría el ingreso de fondos sin justificar su origen.
Expertos en derecho tributario advierten que esto “desactiva” los sistemas automáticos de detección de operaciones sospechosas, dejando como única opción la fiscalización manual, caso por caso. La decisión genera preocupación por su posible uso para legitimar capitales de procedencia ilícita, como los vinculados al narcotráfico.Durante su aparición en televisión, Milei minimizó las críticas éticas a la medida. “A mí no me importa de dónde sacó los dólares, no me importa en lo más mínimo”, afirmó al periodista Antonio Laje. Ante la objeción sobre el posible blanqueo de dinero del narcotráfico, el mandatario respondió que combatir ese delito es tarea del Ministerio de Seguridad, no de la política económica.
También desestimó las quejas de quienes han cumplido con sus obligaciones fiscales, calificándolas como “declaraciones de envidia”. En su visión, quienes lograron escapar del sistema impositivo no deben ser castigados.
Más allá del discurso ideológico, la urgencia del gobierno se explica por la falta de reservas. La reciente inyección del Fondo Monetario Internacional brindó solo un alivio temporal. Mientras tanto, se intenta mostrar la medida como parte de un proceso de “remonetización” de la economía argentina.
Según fuentes cercanas al Ministerio de Hacienda, el anuncio oficial del decreto podría concretarse en los próximos días, con el objetivo de incentivar la repatriación de dólares y oxigenar la situación fiscal.


