Desde que asumió la presidencia, Javier Milei recortó de forma drástica las transferencias a las provincias: 35% menos que Mauricio Macri y 50% menos que el Frente de Todos. En pleno año electoral, los gobernadores acusan el impacto del ajuste y el reparto desigual de fondos, que favorece ampliamente a la Ciudad de Buenos Aires.
A cuatro meses de las elecciones, el Gobierno de Javier Milei enfrenta crecientes tensiones con los mandatarios provinciales. Las negociaciones en el Consejo Federal de Inversiones fracasaron y se profundiza la confrontación por los recortes presupuestarios. Un informe del Banco Provincia revela que las transferencias del Ejecutivo nacional a las provincias se redujeron un 35% respecto al promedio de la gestión de Mauricio Macri y un 50% en comparación con los años del Frente de Todos, excluyendo la etapa pandémica.
Pese al fuerte ajuste general, las transferencias a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se incrementaron un 699% entre enero y mayo de 2024 en comparación interanual. El aumento responde al fallo de la Corte Suprema a favor de la gestión de Jorge Macri por la coparticipación. De esta forma, el distrito gobernado por el PRO recibe hoy más fondos que los 23 distritos restantes combinados.
Mientras tanto, el resto del país se reparte solo el 40% de las transferencias, con subas promedio de apenas el 23%. Algunas provincias incluso sufrieron caídas significativas: Santiago del Estero (-55%), Corrientes (-26%), Misiones y Jujuy (-13%) y Buenos Aires (-6%).
El estudio, elaborado por la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia, advierte que los gobernadores se convirtieron en protagonistas involuntarios del ajuste fiscal. Aunque las transferencias crecieron en términos reales un 132% respecto a 2024, siguen muy por debajo de los niveles anteriores: 50% menos que el promedio 2021-2023 y 35% menos que entre 2016 y 2019.
Este ajuste forma parte del superávit fiscal que el presidente celebra mensualmente. Sin embargo, debilita a los mandatarios provinciales, incluidos aquellos que acompañaron los proyectos oficiales en el Congreso.
Más desgaste político para Milei y tensión legislativa
El conflicto con los gobernadores podría traducirse en mayores dificultades para La Libertad Avanza en el Parlamento, especialmente en temas sensibles como las jubilaciones, el empleo público y los subsidios. El reparto desigual de fondos, en plena campaña electoral, podría terminar afectando tanto la imagen presidencial como los resultados legislativos de fin de año.


