El presidente Javier Milei oficializó el traspaso de la administración y el mantenimiento de los aviones presidenciales al Ministerio de Defensa. La medida, publicada este jueves en el Boletín Oficial, otorga al área que conduce Luis Petri el control total de las aeronaves utilizadas por la Presidencia.
El Decreto 592/2025 y sus alcances
A través del Decreto 592/2025, el Gobierno modificó el régimen de contrataciones vinculado al mantenimiento y operatividad de la flota aérea presidencial. De esta manera, se actualizan disposiciones previas del Decreto 186/2022, adecuando el marco legal a la transferencia de competencias anunciada en junio de este año.
Con la nueva normativa, la Subsecretaría de Planeamiento Operativo y Servicio Logístico de la Defensa quedará a cargo de los procesos de contratación, licitaciones y compulsa de precios relacionados con las aeronaves.
El decreto establece procedimientos especiales para situaciones de urgencia, exclusividad o licitaciones que queden desiertas. También fija pautas para la rescisión de contratos, la presentación de garantías y la aplicación de sanciones a empresas contratistas.
Además, se determinó que el valor del módulo de referencia para contrataciones será de 40 mil pesos, con la posibilidad de ser actualizado por el Ministerio de Defensa.
Derogaciones y marco normativo
La normativa también derogó la Resolución 489/2022 de la Secretaría General de la Presidencia, que hasta ahora regulaba estas contrataciones. A partir de esta modificación, todas las gestiones vinculadas al mantenimiento y disponibilidad de la flota presidencial deberán ser informadas a la Secretaría General, pero la gestión operativa recaerá exclusivamente en Defensa.
La medida, refrendada por el ministro Luis Petri, entró en vigencia inmediatamente tras su publicación en el Boletín Oficial. El traspaso marca un cambio de paradigma en la gestión de los aviones presidenciales, concentrando en Defensa la administración de los recursos aéreos utilizados tanto por el Presidente como por la Casa Militar.


